martes, 9 de enero de 2018

Reseña: Los hombres que no amaban a las mujeres

Reseña:
“Los hombres que no amaban a las mujeres” de Stieg Larsson.

Datos:
Título original: “Män som hatar kvinnor”.
Año de publicación: 2005
Serie: Millenium #1

Reseña: Después de perder el juicio contra el magnate Hans-Erik Wennerström, Mikael Blomkvist recibe una propuesta de trabajo inusual por la cabeza de las Industrias Vanger, Henrik Vanger. Este le pide a Mikael que investigue quién mató a su sobrina, treinta y seis años atrás, a cambio de una importante suma de dinero y la cabeza de Wennerström. Mikael accede de mala gana al encargo y se muda al pequeño pueblo de Hedestad para investigar a la familia Vanger, cuyos miembros son los principales sospechosos de la muerte de Harriet. Para su investigación, contrata la ayuda de Lisbeth Salander, una joven hacker, considerada una inadaptada por el estado y la sociedad, que tiene a su favor muchas facultades que ayudaran con la investigación. Pero no todo es tan simple como Mikael pensaba, mientras más escarban entre la porquería de la familia Vanger, encuentran no sólo aficionados nazis, sino asesinos, violadores y locos de atar.

Opinión personal:

         Había visto muchas opiniones sobre la novela, opiniones muy buenas, y siempre me interesó leerla por los temas que trata. Es que miren ese título. De todas formas, como sabía de antemano que el ritmo de la novela era muy lento, decidí mirar la película (la versión estadounidense). La película me gustó muchísimo: la ambientación, los actores, las escenas, pero sobre todo, la trama. Y me leí el libro. Y me gustó. Pero pensé que me iba a gustar un poco más. La película tenía algo que el libro no: un buen ritmo. Un ritmo que te atrapa.

         Empecemos por partes.

         La trama me parece de las más completas que he leído. En otras reseñas me he quejado de esos autores que te dejan miguitas de pan en el primer libro de una saga para revelarte la información poco a poco, en vez de crear un buen primer libro y después un buen segundo libro, y así. Bueno, aquí no pasa esto. La trama está súper completa. Muy pocas cosas se pasan por alto. No se nombran algunas cosas y se dejan como datos, en su lugar, se crea el trasfondo de esas cosas o esos personajes. Pero eso también le juega en contra (hablaré de eso más adelante). En sí el argumento es bastante normal para una novela negra de suspenso: hay que encontrar al culpable. Y eso se hace. Pero hay mucho más que eso. Sobre todo, hay que destacar la crítica social, y en particular la crítica social al machismo. Lisbeth Salander odia a los hombres que no aman a las mujeres, y muchas veces se convierte en una vengadora, y es que la novela está repleta de esos hombres. Así como el mundo real. A donde quiera que mires, hay un hombre que abusa de su poder, ya sea económico, de su posición social, de su fuerza bruta. Hay maltrato hacia la mujer de todo tipo: psicológico, verbal, físico. Muchas veces las mujeres de estas novelas tienen cargos corporativos menores a los que deberían, por ser mujeres y no por no tener una formación. De hecho, si mal no recuerdo, hay dos líneas Vanger: un hermano tuvo tantos varones y el otro hermano tantas mujeres. Y después su descendencia tuvo varones y mujeres normalmente. Pero, ¿qué pasa? Que los hombres podían llevar adelante la empresa y las mujeres no, ellas tenían acciones en las empresas Vanger, pero sólo por tenerlas, porque su opinión tampoco importaba mucho. De estos ejemplos, hay un montón. También hay casos de mujeres que son muy exitosas en el libro, como Erika Berger, pero muchos se sorprenden de que esto sea así porque es una mujer.

         El número de mujeres violadas en el libro es infinito.

         También hay violencia a los hombres, sí. Lo sé. Pero esta violencia es generada por hombres, por lo tanto sigue siendo machismo. Es decir: «hey, soy un hombre más fuerte que tú, que también eres hombre, y por eso te violo, o te hago daño de cualquier forma». En fin, en ese tema no tengo nada que discutir.

         Y es que no tengo mucho que discutir en sí. Hay dos cosas que hacen que el libro no me guste más: el ritmo es malísimo y, como dije antes, para cada personaje se crea una biografía extensa (de al menos una página, mínimo) que te la sueltan de golpe en cuanto te presentan al personaje. Por ejemplo: en el inicio del libro te presentan a Dragan Armanskij, jefe de Lisbeth, y te cuentan (literalmente) toda su vida de un tiro (lo que estudió, donde trabajó, lo que hace con su mujer, como es su personalidad, que piensa de Lisbeth). Y es súper aburrido. Personalmente a mí no me molesta que me digan todo eso, pero sí que lo hagan de un tirón, prefiero que lo hagan a lo largo de la novela cuando vaya al caso, y no porque sí. Sobre el ritmo, bueno, es principalmente por eso, porque van encontrando una pista, y se ponen a decir toda la vida de unos personajes, o de una ciudad, o de lo que sea, y la pista al final la encuentran cincuenta páginas después. Y te comiste cincuenta páginas de pura biografía o hecho histórico que no aporta mucho. Porque lo malo es que el escritor hace una biografía para personajes que aparecen en una escena y después apenas se los nombra o ni eso. ¿Entonces pá qué?



         Al menos las primeras doscientas páginas cuentan la vida de Mikael y, más o menos, lo que pasó con Wennerström. Recién alrededor de ese número de páginas presentan a Lisbeth. Y recién alrededor de esas páginas Mikael se muda a Hedestad y empieza a investigar, aunque lo único que hace es quejarse de su mala suerte por cien páginas más y tener sexo. Sí, literalmente eso pasa. No estoy exagerando. Bueno, se nos presenta a Lisbeth y en esas cien páginas (o más) que Mikael se queja, se nos cuenta la situación de ella y como su tutor abusa de su poder y esas cosas. Un poco más de la mitad del libro, Mikael encuentra algo interesante y contratan a Lisbeth. Desde ahí, el ritmo mejora bastante y en las últimas cien páginas ocurre de todo. No obstante, cuando piensas que ya va a terminar, el autor se tira otras cincuenta páginas para contar como acabó todo, que ni siquiera me interesa. Cincuenta páginas más.

         Hedestad es un pueblo inventado por el autor, y me parece precioso. Justo en la época el año en la que comienza a narrarse la historia hace un frío de morirse, principalmente porque es un pueblo del norte de Suecia. A mí el frío me encanta, así que yo me sentía muy en casa leyendo las escenas en Hedestad.

         Hablemos de los personajes. Hay un montón, pero mencionaré a los más importantes. Igual tengo algunos problemitas con los personajes, y es que los buenos son muy buenos. Hay casos, como el de Lisbeth, que no es ni buena ni mala. Y otros casos como muchos miembros de la familia Vanger, que son malos y se disfrazan de buenos. Pero, por lo general, los que son buenos, son muy buenos, y muy perfectos, lo peor que hicieron en la vida fue pasarse un semáforo en rojo. Ahora, lo que también noté, es que nadie es pobre. O sea, Mikael y Lisbeth son personas normales en el ámbito económico. Pero, no son normales como en Uruguay. Supuestamente, Mikael no tiene mucho dinero pero vemos que compra cosas o viaja a lugares que cuestan dinero. Lo mismo con ella. No hay pobres pobres, eso quiero decir. Otra cosa que no me convencía eran las referencias al sexo entre los personajes. No hay ni una escena explicita de sexo, pero lo que sí pasaba es que cuando dos personajes del sexo opuesto estaban charlando, y son compañeros de trabajo, o lo que sea, siempre se aclaraba algo como «él creía que era muy guapa, pero no eran más que amigos, ellos no querían tener nada más que eso, pero se apreciaban mucho». ¿Y? No entendía porque te aclaraban esas cosas, porque ni siquiera existía una atracción sexual, estaban en medio de una conversación normal y te salían con eso.

       
Mikael Blomkvist es un hombre que tiene entre cuarenta y cincuenta años, que ha tenido una carrera periodística exitosa, y es co-propietario de una revista llamada Millenium, donde se publican artículos de crítica social, económica, política. Mikael tiene una hija adolescente, con la cual no tiene mucho contacto porque se suele olvidar de su existencia de vez en cuando. Mantiene una relación sexual con Erika Berger, su socia en Millenium. Mikael es bastante idealista, cree que por hacer las cosas bien, el bien triunfará sobre el mal, pero al meterse en toda la historia de los Vanger se da cuenta de que no es tan simple y de que, por lo general, el mal triunfa. A lo largo de la novela está bastante irritado por haber perdido el juicio contra Wennerström y encontrarse en un pueblo en medio de la nada donde hace más frío que en la Antártida. Pero la vida no lo trata tan mal. Porque Mikael es el estereotipo de hombre cuarentón atractivo con el que todas las mujeres quieren tener sexo. PERO TODAS. Tú piensas: «con esta sólo se va a llevar bien». Pues no. Tenían sexo. Que pesado. Algo positivo que tengo que decir de él es que nunca dejaba una pista por investigar, aun cuando pensaba que esa pista no lo iba a llevar a nada, o, aunque ya haya investigado la pista y no hubiese encontrado nada, no la descartaba. Todos en el libro dicen que es buen investigador y tal, pero a mí me parecía que se sacaba las pistas de abajo de la manga; porque habían pistas re obvias que él pasaba por alto y medio libro después las sacaba de la nada.

Lisbeth Salander es el mejor personaje que tiene la novela. Sin ella sería un aburrimiento total. Es una mujer joven de veinticuatro años. Ha pasado por muchas cosas en su vida, entre ellas, estar internada en un hospital psiquiátrico infantil y ser considerada incapacitada por el estado, por su dificultad para relacionarse con los demás y por ser violenta; esto provocó que tenga un administrador que controla sus ingresos. Pero, como su antiguo administrador se dio cuenta de que es muy inteligente y de que incapacitada no tiene nada, permitía que Lisbeth manejara el dinero al mismo tiempo que trabajaba como investigador secreto en Milton Security, bajo el mando de Dragan Armanskij, y hacía otros trabajos sucios por medio del hackeo. Cuando su administrador tiene un derrame cerebral (creo), se le asigna otro a Lisbeth, Nils Bjurman, que está muy lejos de ser ejemplar. Nils la obliga a mantener relaciones sexuales con él para darle su dinero y dejarla en paz. Obviamente, Lisbeth le da su merecido, como a todo hombre que no ama a las mujeres. No recuerdo exactamente por qué Lisbeth accede a trabajar con Mikael, pero lo cierto es que después de que se da cuenta todo el machismo que hay detrás de la muerte de Harriet y de empresas Vanger, no quiere dejar la investigación para poder darle su merecido a todos los responsables. Lisbeth tiene una ética moral bastante particular, y es que si no la molestas, entonces no pasa nada; pero en cuanto la lastimas o te metes en su vida de alguna forma, pasas a ser un blanco para ella, y siempre descarga su ira con violencia. Me gusta porque Lisbeth salva a todos en la novela, a todos, por medio de hackeos o violencia, o lo que sea. No importa que sea una chica súper bajita y raquítica, y que no tenga mucha fuerza física, sí tiene mucha fuerza de voluntad y eso es lo que cuenta.

         Los demás personajes no me interesan mucho, porque aunque tienen desarrollo, no me generaron gran cosa. Me enojó mucho que el villano haya salido de la nada, tuvo toda la novela una actitud y hacia al final, cuando se sabe que él es el culpable de todo, cambia de actitud. De pronto es el malo malote, cuando en toda la novela hicieron ni una alusión a que él era el malo. Y lo sé porque presté mucha atención a los detalles, ya que (por la película) yo ya sabía que esa persona era la culpable.

         Erika Berger es una empresaria exitosa, compañera de estudios de Mikael, con quien después funda Millenium. Es una mujer muy comprometida con la crítica social, aunque no tanto como su socio. Está casada, pero aun así mantiene relaciones sexuales con Mikael cada vez que lo desean, y por ello muchas personas la critican. Su esposo sabe de las relaciones ella mantiene con Mikael y está de acuerdo, no le molesta para nada. De hecho, le molesta más a Mikael estar en presencia de Greger que éste en presencia del otro. Pero a Erika no le importa demasiado lo que se diga de ella y siempre lucha por sacar adelante su empresa. Lo único malo que tengo que decir de ella, es que es bastante pesada cuando Mikael no le cuenta algo, se enoja y se ofende; no le veo nada de malo que él no le cuente todo.

Dragan Armanskij es el director de Milton Security, una compañía de seguridad donde trabaja Lisbeth. Es un hombre sereno pero bastante pesado con Lisbeth. Yo entiendo que él la quiere proteger y ayudar, pero, lo mismo de antes, si ella no quiere confiar en él, entonces Dragan no tiene nada más que hacer. Pero se pone súper pesado. Al principio, cuando el antiguo administrador de ella le pidió que la contratara, Dragan no pensó que Lisbeth sirviera para nada, ni para servir café y hacer fotocopias (para lo que se la contrató al principio), pero después de que ella realizara una investigación excelente por su cuenta, la contrató para ello sin que nadie supiera.

Henrik Vanger es un hombre de alrededor de noventa años que tiene un físico tremendo y una salud igual de buena. Eeeeeeeeh, bueno. Antes solía ser el director de las empresas Vanger hasta que se retiró. Está obsesionado con la idea de que alguien de su familia mató a Harriet y no quiere morirse sin saber quién fue. Además, odia a su familia, excepto a un par de sobrinos: Martin, Cecilia y Anita. Es bastante solitario y astuto, sabe lo que Mikael quiere y se lo ofrece en bandeja a cambio de algo que para éste es bastante descabellado.

Martin Vanger es el actual director de las empresas Vanger. Gracias a él las empresas no han quebrado del todo, pero ya que su familia ha realizado bastantes malas inversiones y no lo ayuda en nada, es consciente de que lo único que hace es retrasar la caída de un imperio. Es bastante serio, aunque amable y, si bien no cree en las teorías de Henrik, lo apoya.
 

Nils Bjurman es un abogado, ahora tutor legal y administrador de Lisbeth. Aunque para el resto de las personas es un ciudadano modelo, impoluto, es un violador sádico que queda hechizado por Lisbeth y que la subestima un montón. Me resulta gracioso que en la película sea un hombre obeso y en el libro sea atlético y esas cosas. (Todos en la novela están buenos).

         Dirch Frode es el abogado y mejor amigo de Henrik Vanger. No cree tampoco en sus teorías, pero aun así lo apoya porque sabe que Henrik no va a detenerse hasta encontrar respuestas. A mí Dirch me cayó bastante bien.

             De forma conclusiva, parecería que el libro no me ha gustado. Pero sí lo ha hecho. Todo el tema de las violaciones a mí me toca mucho los nervios, pero Larsson lo ha llevado de forma estupenda. Sí me gustó, y aunque veo todas éstas cosas que nombré, no las considero errores, hay personas que les gustará, son más bien aspectos 



                                                                                                                        Valentine

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