jueves, 9 de agosto de 2018

Reseña: Heredera de fuego


Reseña:

“Heredera de fuego” de Sarah J. Maas.

Datos:
Título original: “Heir of Fire”.
Año de publicación: 2014
Saga: Trono de cristal #3
Libro anterior: Corona de medianoche
Siguiente libro: Reina de sombras
Puntuación en Goodreads: tres estrellas.
Reseña número: #86.

Reseña: Por órdenes del Rey, Celaena emprende un viaje a Wendlyn para asesinar a la familia real que reina allí, sin embargo, Celaena es convocada por la reina Maeve, reina de las Hadas, considerada una diosa y su… tía. Celaena hará un trato con Maeve: le demostrará sus poderes y esta le dirá dónde están las llaves del Wyrd para poder derrotar al rey de Adarlan. Sin embargo, el entrenamiento por parte del príncipe guerrero, Rowan, no sólo afectará sus capacidades físicas, sino que la sumirá en un viaje emocional en el que sólo puede ganar o perder.

Opinión personal:
            El libro me gustó bastante, al contrario que los otros dos. Lo curioso, es que veo que a la mayoría de los lectores amaron los dos primeros libros, que a mí me parecieron de regulares a malos (sobre todo el primero), y no les gusta tanto este. A mí parecer casi que ni se pueden comparar. No diré que de pronto amo la saga y a los personajes, pero me resultó muchísimo más entretenido y también más trabajado.

         Hay dos cosas que avanzan un montón con respecto a los dos anteriores: la historia y el ritmo. La historia es un poco más rebuscada, agrega elementos nuevos y puntos de vista que le aportan a la historia más jugo, más subtramas que son bastante interesantes y que se entrelazarán en el futuro. Las tramas y los diferentes sucesos, así como personajes, comienzan a entrelazarse entre sí y tiene más capas, no es simplemente: esto pasa y luego pasa esto. Hay más pensamiento detrás de todos estos elementos. Y esto me lleva a pensar que la autora comenzó la saga sin saber mucho sobre la misma y se puso a inventar las cosas en el camino: el primer libro parece la historia de una asesina mimada sin mucho más, con vestidos, príncipes y castillos, y unas gotitas de sangre; en el segundo hay un poco más de oscuridad, más sobre los personajes, sobre lo qué está sucediendo en el reino; y el tercero toma mayor alcance: hay un reino nuevo, personajes más sólidos, mejor ritmo. El ritmo es el justo, no es demasiado rápido, pero tampoco aburre con descripciones innecesarias, aunque sí me aburrían bastante las narraciones desde el punto de vista de Manon, un nuevo personaje, me parecían interesantes porque le daba más elementos a la obra, pero me aburría un montón leerlo.

         Me parece un poco extraño que esta saga vaya de hadas y la otra saga de la autora, Una corte de rosas y espinas también trate de hadas. Debe gustarle bastante el tema.

         Vayamos a los personajes, porque en este libro se suman unos personajes espectaculares.

       Celaena. Bien, Celeana y yo no somos las mejores amigas del mundo. Pero, a pesar de que al inicio está temerosa, se bloquea a sí misma, se encuentra perdida, comienza a tomar decisiones que me parecen las acertadas, no del tipo decisiones que las protagonistas tontas de las novelas juveniles toman, esas que te dan ganas de matarlas. No, decisiones que son las correctas para ella y para los objetivos que ella se plantea (acabar con el Rey, crecer, conseguir las llaves, liberar a los presos, cumplir sus promesas, y quererse y aceptarse por quien es). En mi opinión, Celaena toma mucha fuerza sobre sí misma, sí, siempre fue arrogante y supo sobre sus habilidades de asesina, pero ella es mucho más que eso, y en este libro descubre, a la vez que nosotros, todo el potencial que tiene siendo todas esas otras mujeres. A mí me resulta un gran logro, un gran crecimiento y una gran evolución, como personaje (por lo que era antes) y como persona. Me gusta que ella se haya perdonado por lo que pasó con Nehemia y Chaol. Me gusta que se abra con Rowan, que confíe en él y el resto. Y me gusta que no se rinda.
  

Dorian está un poco, bastante, pintado al óleo en este libro, o así me pareció. Ya en la entrega anterior estaba medio como personaje secundario o incluso terciario, averiguando por aquí y por allá el tema de su magia. En esta ocasión, solo, ya que Chaol no le cuenta absolutamente nada, toma su camino, pero no hace nada. Creo que ese es realmente el problema, todos los demás están luchando, por buenas o malas causas, pero luchando de todos modos, y él, el futuro Rey de Adarlan, se la pasa corriendo y haciendo de enamorado con Sorscha, una curandera. Me resulta gracioso que él piense que haber considerado que su vida no era nada sin Celaena es una estupidez. Sí, eso lo sabíamos todos, te enamoraste en unos días, pero es extraño y nada natural que él “descubra” esto de un momento para el otro, solo porque Sorscha aparece. Y es que a mí no me gusta la relación de estos dos, se enamoran con la misma rapidez que él lo hizo de Celaena, y sin conocerse de nada, simplemente se enamoran. Aparte, Sorscha me parece una mera excusa para los últimos acontecimientos del libro. No lo sé, Dorian es más una excusa en esta saga que un Príncipe. 

       
No sé de quién son estos dibujos (ya publiqué
algunos en la reseña anterior) pero son
asombrosos. 
 
Chaol está en un terrible dilema existencial: no sabe si irse con su padre, si continuar sirviendo al rey, si ama a Celaena, si quiere a Dorian, si apoyar a los rebeldes. Es el punto de quiebre del personaje, ese donde o cambia o se estanca, y nos tiene así todo el libro. Hasta las últimas páginas Chaol duda entre “cumplir su deber” y darse cuenta de que su Rey es un tirano. Chaol me despierta mucha empatía y mucho “aww” pero llega a ser un poco tedioso por su intensidad (intensidad de la mala). Está todo el rato llorando por Celaena y diciendo “yo ya no soy amigo de Dorian”. Bueno, está bien, no hace falta que se repita cada vez que el punto de vista salta al personaje. Mientras Celaena se me hace más interesante, Chaol se me hace más tedioso y aburrido.

       
 
Este es del mismo artista.
Rowan es un guerrero Hada de la corte de la Reina Maeve. Es bastante cliché. Por un lado, agilita mucho el libro porque es un personaje nuevo, interesante, que toma mucha fuerza en la historia, es decir, no es simplemente un personaje secundario que acompaña a Celaena y ya, no, se vuelve importante para ella y, por consiguiente, para la historia. Al menos en este libro. ¿Qué sucede con Rowan? Me cayó muy bien, pero, como dije, es un cliché. Es el tipo súper fuerte, el guerrero atormentado por lo que le sucedió en el pasado, que sigue ciegamente sus ideales (y a Maeve), pero que, en un punto de la historia, comienza a fijarse en Celaena y cambia y ahora es más tierno y bondadoso, y unos meses quiere dejar atrás todo aquello que conoce por una chica de dieciocho años que no conoce de nada. Me pareció poco creíble ese desarrollo de relación, si se hubiese desarrollado en dos o tres libros, como sucedió con la relación de Chaol y Celaena, todo bien. Pero ya hacia el final todo es bastante apresurado.



         Manon es una bruja Blackbeak. Las interacciones de Manon y todas las brujas me resultaron tremendamente interesantes, pero desarrolladas y narradas de una forma muy aburrida. Primero, Manon, así como el resto de las brujas Blackbeak, las Yellowlegs y las Blueblood, serán las nuevas jinetes de los Dragones que el Rey de Adarlan creó. A lo largo del libro, vemos como Manon lucha por ser la Líder del Ala (o vuelo, o flota, o lo que sea), o sea, quien guiará a las brujas en el vuelo y las misiones que tengan. Todo era bastante interesante, por primera vez tenemos una visión desde dentro de las filas de los enemigos/villanos, ya que hasta entonces los puntos de vista eran siempre de los rebeldes o “los buenos”. Pero la narración era súper aburrida, veía que el capítulo sobre Manon empezaba y ya me daban ganas de dejar el libro. No se hace llevadero en ningún momento.

        
Aedion un pansito de Dios, a lo Peeta Melark, pero con espada. Bueno, no. Aedion es parte de los rebeldes, además de el primo de Celaena. Antes de saber todo esto, Aedion es simplemente un general del Rey de Adarlan, por lo que en realidad es un doble agente. Me pasó lo mismo con Aedion que con Rowan, el personaje me cae super bien, me parece adorable, y al principio pensé “oh, sí, es un general joven, que trabaja con los rebeldes, que cool”, pero después no es tan así. A pesar de todo esto, Aedion no es más que otro niño de Terrasen que Adarlan dejó huérfano, solo y lleno de rencores. Igual que Celaena, que Ren, y que otros personajes que vendrán más adelante. El principal problema con Aedion es que pasa de ser todo esto a ser un personaje pesado, muy intenso todo el tiempo con “Aelin es mi reina, yo prometí protegerla” y “ay, extraño a Aelin y Terrasen” y se vuelve muy tedioso. Bueno, si tanto te molesta todo esto, seguí trabajando para conseguir venganza y que Terrasen resurja, sin embargo, básicamente deja que Chaol tome el control y vaga por la trama lloriqueando.

        
         Maeve es una de las reinas de las hadas, tía abuela de Celaena y Aedion, y “ama”, “señora” o como sea, de Rowan. Maeve es la prueba viviente de que los que tienen poder son malas personas, se les sube todo a la cabeza y no hay quienes lo bajen a tierra. Maeve solo aparece dos veces en el libro, pero está presente a lo largo del mismo, a través de todo lo que los personajes (otros que no son Celaena y Rowan) hablan sobre ella. Maeve es una elitista, quiere en su corte a las hadas de verdad, a los que son mitad hada no los quiere y no los acepta. A pesar de que es un personaje que se puede explotar mucho, me parece que su segunda aparición es muy forzada y precipitada, como si la autora dijera “voy a terminar ya este libro y pondré aquí estos argumentos porque plow tist” y ya, porque la historia de Maeve con los antepasados de Celaena y los antiguos reyes de Terrasen y Adarlan es muy precipitada, se cuenta muy por encima y llegó a entreverarme un poco.

         El rey de Adarlan es un personaje que, a pesar de que está presenta a partir del resto de los personajes todo el tiempo, no terminamos de conocerlo. Él es el malo malote que asesina a todos, subleva reinos y no atiende a los caprichos de su hijo. ¿Por qué? ¿Alguien puede decírmelo?

         De forma conclusiva, el libro me pareció un paso hacia una saga de fantasía mejor formulada, pero todavía no llega a convencerme del todo.

Valentine.

martes, 17 de julio de 2018

Reseña: la chica a la orilla del mar



Reseña:
“La chica a la orilla del mar” de Inio Asano.

Datos:
Título original: “Umibe no Onnanoko (うみべの女の子)”.
Fecha de publicación:
2011.
Número de tomos: 2.
Seinen.
Puntuación en Goodreads: dos estrellas.
Reseña número: #89

Reseña: Sato e Isobe son compañeros de clase en la escuela secundaria. Sato siempre supo que le gustaba a Isobe, y para, de alguna forma, sentirse mejor consigo misma después de que un chico de preparatoria que le gustaba la usase, le pide a Isobe que mantengan relaciones sexuales.
         Desde entonces, ambos se verán enfrascado en una relación de amor-odio en lo que parece primar el sexo pero que, sin embargo, hay muchos más sentimientos de lo que Sato quiere admitir.

         Opinión personal:

        No pensaba hacer la reseña del manga, porque la verdad es que cuando lo leía me daba bastante igual. No creo que sea un manga que vaya conmigo, sin embargo, el mensaje final sí se me quedó en la mente, hasta que, de alguna forma, lo comprendí.
         El manga consta de dos tomos que te puedes leer en una sentada, como hice yo.

         Visualmente es muy bonito y el estilo del mangaka me gustó muchísimo. Tiene una claridad a la hora de dibujar que se relaciona mucho con lo que a mí me gusta, prefiero que los dibujos sean claros a que sean sobrecargados. Y sí, Inio Asano es muy detallista en su dibujo. Sobre todo, creo que sus silencios permiten que tú mismo comprendas lo que les sucede a los personajes en lugar de explicártelo por medio de diálogos.

         El segundo tomo estuvo mejor, a mi parecer, porque las escenas sexuales eran menos y había otro tipo de escenas que enriquecían un poco más a la historia. Porque, al fin y al cabo, la mayoría de los cuadros de dibujo eran sobre sexo. Y sí, entiendo que la historia se basa en ver como estas dos personas que comienzan a quererse, se destruyen a sí mismas negándolo y buscando una relación puramente física… pero aún así, pienso que con muchas menos escenas sexuales el mensaje se entendería perfectamente. No vi que le aportara nada a la historia que se muestren tantas escenas. Estaban bastante de más.

         Ambos personajes me parecieron despreciables. Y no hay otros que destaquen realmente, así que aquí vamos.

     
    Sato es una chica manipuladora y muy insegura. Nunca comprendí realmente si le gustaba tener sexo o lo hacía porque se sentía sola, tiendo a pensar que la segunda es más probable. A lo largo de todo el manga lo único que hace es decirle a Isobe que no le importa para nada y que no lo quiere y que no le gusta. Ni siquiera le permite que la bese. En cambio, sigue volviendo a su casa porque necesita alguien con quien hablar de forma directa, puesto que el resto de las personas que la rodean creen que es una chica amable, tímida e inocente.

  Sin embargo, Isobe me pareció mucho más detestable que Sato. Comienza a tener relaciones con ella pensando que así, por lo menos, tendrá a la chica que le gusta cerca y podrá aprovechar una oportunidad única. Al inicio siempre está preguntándole si puede besarla, si comienza a sentir algo por él o lo quiere. Pero a medida que los meses y el manga avanzan, se comporta cada vez de una forma más hostil, insultándola y degradándola, llamándola puta incluso. Entiendo que es complicada la situación en su casa, porque su hermano está muerto y sus padres no están nunca, y entiendo que no tiene otros amigos, pero él aceptó tener relaciones con Sato y ahora la llama puta porque ella hace exactamente lo que pactaron… Todo porque ella no tiene sentimientos hacia él. Es despreciable (y machista, vaya).
  

         A pesar de todo esto, me parece que el mensaje final es el más importante. Esto de seguro es un SPOILER, así que si quieren salten al siguiente párrafo. A pesar de que ambos se distancian, e Isobe rechaza a Sato cuando por fin ella quiere estar con él, cuando cada uno toma su camino y deciden no hablarse más, es cuando crecen. Y es bonito, que ella simplemente se centre en olvidar los rencores y encontrar un nuevo lugar para estudiar y nuevos amigos. Aunque no me parece especialmente bonito que Isobe se mejore porque ha encontrado a La chica a la orilla del mar y se anote en una escuela sólo porque ella está allí, es un poco acosador. Pero el mensaje de Sato sí me gusto: no importa cuanto te duela o cuanto en la mierda estés, no importa si la persona que consideras importante se va o no te quiere, se puede salir adelante si lo deseas, y con el tiempo, tu corazón se curará, perdonará y saldrá adelante.



         En conclusión. El manga no me gustó, los personajes no me gustaron, no logré empatizar con ninguno de los dos y la historia me dio bastante igual. Por otro lado, el estilo del autor para dibujar y contar la historia me gustó mucho y su mensaje sobre Sato al final también. Intenté leer otro manga de Inio Asano y me estaba pasando lo mismo, así que lo dejé y no sé si volveré a leerlo por ahora.

Valentine.


viernes, 13 de julio de 2018

BOOK TAG: libros que no he leído


BOOK TAG: libros que no he leído
Me encantan los booktags, pero me doy cuenta que siempre hablo de los mismos libros, intentaré que este no sea el caso.


Libro que has sido incapaz de terminar
Casi no sé que poner, pero es cierto que hubo un libro que no terminé: El código secreto: el misterio de las trescientas holandesas de Jorge Sabaté. Es una especie de distopía en el futuro donde la Tierra está en muy mal estado ambiental, muy a los Maze Runner, y los habitantes viven en especies de capsulas. Supongo que hay un misterio, porque el protagonista era un detective y por el título, pero no pude pasar de las cincuenta páginas. Lo intenté dos veces y el inicio me aburría un montón, y como después mi madre lo leyó y no le gustó, decidí darme por vencida.

Libro que estás deseando leer, pero no acabas de ponerte con él
Los cantos de Maldoror del Conde de Lautréamont. Quiero leer el libro desde el año pasado, pero quería comprarlo y ahora que lo hice, todos los días quiero ponerme con él, pero me cuesta, encuentro otra cosa para hacer, o estoy muy cansada, o no tengo tiempo. Y también siento que no es el momento. El libro del escritor uruguayo (franco-uruguayo, bueno) es bastante surrealista y un poco “gore”, se trata principalmente de Maldoror, un individuo malvado que odia al ser humano y a su Creador.



Libro que no has leído porque es una secuela.
Revelación de Anissa B. Damom, secuela de la saga Éxodo. Leí el primero para hacer una corrección para la editorial (era un llamado que hacía para quien quisiera por medio de e-mail) y me aburrió bastante, me costó como un mes terminarlo, aunque no era largo ni muy complejo, así que la segunda parte no quiero leerla, mucho menos la tercera. Quizá no era la forma de contestar la pregunta, pero bueno.

Libro que no has leído porque acaba de salir a la venta
Por lo general no leo las novedades apenas salen, pero podría decir que estoy esperando que salga la tercera parte de la trilogía The Dark Artifices, dentro del mundo de Cazadores de sombras: Queen of Air and Darkness de Cassandra Clare. Tengo el primero y estoy a punto de comprar el segundo y, a pesar de que quiero leerlos y de que todo el mundo ya los leyó y está enamoradísimo de los dos libros, yo no puedo leer sagas y esperar a que salga el próximo libro, porque me termino olvidando de lo que sucede y disfruto más leyendo los libros de corrido.

Libro que no has leído porque leíste otro del mismo autor y no te gusto
Buscando a Alaska, El Teorema de Katherin y el resto de libros de Jhon Green. Leí Bajo la misma estrella y estuvo bien, no super wow como decía todo el mundo, pero sí bien, pero Ciudades de papel es de lo peor que he leído. Encima este señor siempre escribe lo mismo y yo ni ganas de perder mi tiempo con él.

Libro que no has leído porque no estás con el estado de ánimo adecuado
De profundis de Oscar Wilde. Llevo postergándolo mucho tiempo, a pesar de que El retrato de Dorian Gray es mi libro favorito de todos los tiempos, porque no siento que esté lista, quiero estar preparada y con el mejor de los ánimos para poder sentarme a leerlo.

Libro que no has leído porque es demasiado grande
Cualquiera de Stephen King. Me llama la atención leerlo y a mucha gente le gusta, pero por lo que tengo entendido hace introducciones muy largas y los libros de por si ya son bastante largos, entonces me da mucha pereza.

Libro que no has leído porque su portada te llamaba, pero las reseñas te han echado para atrás
An Enchantment of Ravens de Margaret Rogerson. La portada es preciosa y me llama mucho la atención y tampoco es que haya escuchado mucho de él, pero lo poco que he escuchado es que está muy mal escrito, entonces como que se me fueron las ganas. Quizá investigue de que se trata y sí lo lea.

Libro que no has leído porque es el que más te intimida de tu lista de pendientes
Supongo que alguno como Los miserables, Ana Karenina o libros así, que me intimidan, no especialmente por el tamaño sino porque dicen que son libros muy complejos, y ahora mismo no quiero leer algo así.

         ¡Y hasta aquí el Booktag! Gracias por leer.

Valentine.

viernes, 22 de junio de 2018

Reseña: Corona de medianoche


Reseña:
“Corona de medianoche” de Sarah J. Maas.
Datos:
Título original: “Crown of Midnight”.
Año de publicación: 2013
Saga: Trono de cristal #2
Libro anterior: Trono de Cristal
Siguiente libro: Heredera de fuego
Puntuación en Goodreads: tres estrellas.
Reseña número: #85.

Reseña: Después de vencer en las pruebas para ser campeona del rey, Celaena Sardothien ha tenido que cumplir los mandatos de este, asesinando a aquellos mortales enemigos o rebeldes que ponen en peligro su poder. Cada supuesto asesinato se hace más difícil con la nueva misión que la legendaria y antigua reina de Adarlan, Elena, le ha impuesto sin ningún tipo de ayuda real y con la insistencia de Nehemia en que Celaena podría ser mucho más que una marioneta del rey.

Opinión personal:
     
   Desde el principio del libro se notó que hay un cambio respecto al anterior (Trono de Cristal), se intenta que sea un poco más serio y, el propio libro, toma más en serio su historia. En el anterior, tanto las pruebas y la historia de hadas y reinos eran una excusa para que Celaena se relacionara con Dorian o Chaol. En esta entrega no me ha parecido eso, aunque sí se toma una gran parte del libro para desarrollar la relación de Celaena y Chaol, sin embargo, lo siento necesario para que tenga sentido lo que ocurre a continuación. Quiero decir, no hubo partes que sobraran en el libro, quizá sí alguna escena, pero no toda una parte como en el libro anterior (con Kaltain, por ejemplo).

         En mi opinión, el problema fue que el gran giro argumental no me causó nada. Nada de nada. Puedo entender todas las reacciones de los personajes ante tal evento, pero a mí como lector no me supuso ningún cambio, simplemente que ahora sí pasaría lo que yo esperaba: que Celaena se comporte como una asesina y no una niña mimada. El libro se mantuvo en una línea, sin altos ni bajos, hasta el final, pero (sí, también hay un “pero”) yo ya me veía venir ese “enorme” giro argumental. De hecho, supe la idea principal de este desde que Celaena entró a su habitación en el palacio la primera vez, era bastante obvio. La historia y la trama están mejor construidas que las anteriores y los personajes son más serios, al igual que las situaciones que se presentan. El ritmo no es malo, no es lento en ningún momento, pero tampoco me mantuvo pendiente de lo que sucedía.

         En la reseña del libro anterior dije que me molestaba que el único escenario fuera el palacio, porque era bastante aburrido. Y, por suerte, en este libro hay algún otro, como la ciudad. No es mucho, pero es algo. También me gustó que se haya desarrollado el universo de Tono de cristal un poco más, las fronteras se ampliaron y ya no era “aquel reino donde pasó tal cosa”, sino que se convirtieron en lugares que podías imaginarte.

         Sobre los personajes, se profundiza más en ellos, aunque no siento que haya personajes nuevos. Sí los hay, porque aparece Archer y… no recuerdo otro, pero aún así se siente que los mismos personajes (del libro anterior) son los que llevan adelante la historia: Celaena, Chaol, Dorian y Nehemia. Se sabe alguna que otra cosa más del rey, pero no mucho. También entra en acción el primo de Dorian, Roland, pero apenas sabemos algo de él y las veces en las que aparece lo hace de forma tan insulsa que no es algo para recordar. Se supone que el hermano de Dorian viene al palacio, y, sin embargo, ni lo conocemos. Lo mismo pasa con la bruja Baba Yellowsleggs, creo que es un personaje que se pudo explotar bastante, en cambio, apareció y desapareció de la escena con la misma rapidez, por lo que no pudimos apreciar mucho su importancia. De hecho, creo que no aportó nada a la historia, al menos a mí no me concedió ningún dato nuevo y la escena en su caravana me resultó tan confusa que no entendí muy bien lo que pasó.

        
      Celaena está indecisa todo el tiempo sobre lo que quiere hacer: no sabe si ir contra el Rey, pero no quiere matar a los hombres rebeldes, quiere ser amiga de Nehemia pero no quiere arriesgarse a apoyarla en su campaña contra el Rey, intenta cumplir el mandato de Elena pero sin muchas ganas. No sabe qué es lo que realmente quiere, para ella sería mucho más sencillo hacer de cuenta que nada pasa. Después de la brecha de la historia, nos encontramos con la Celaena que todos pensamos que existiría en el primer libro, no esa niña mimada que no dejaba de quejarse. Yo no lo tomo como una “evolución”, sino más bien como lo que debió ser desde el principio y punto. El problema es que incluso su indecisión persiste entonces: era súper mala y después de un ratito comienza a arrepentirse de lo que hizo, y ya no odia a Chaol, y ya todo pierde fuerza. Es algo que odio que los autores hagan con los personajes: si hay arrepentimiento, entonces hay arrepentimiento; pero no hagas que tus personajes cometan atrocidades y luego intenta suavizarlo con el arrepentimiento.

  Chaol sí me gusta. En el primer libro era medio insulso, pero en este comienza a tomar forma, sabemos más sobre sus pensamientos, de lo que desea, de sus valores. Sin embargo, odio que Chaol sea tan pasivo, al menos ese es un rasgo que Celaena y Dorian no tienen, ambos actúan cuando les disgusta, o, por el contrario, les agrada algo, Chaol nunca sabe cómo reaccionar. Ya sé que no todos los personajes son iguales, pero si tienes un personaje que no sabe cómo actuar, la historia se vuelve aburrida. Antes de la brecha, me gustó mucho esa faceta suya un poco seductora/juguetona con Celaena, pero después de la brecha se vuelve como más tontito, está todo el rato llorando por los rincones y es fastidioso.

      Dorian es un cero a la izquierda, a nadie le importa. No le importa a Celaena, no le importa a Chaol, ni siquiera a su padre. El único que parece ponerle un ojo encima es Roland, su primo, claramente un espía del Rey. Dorian empieza a descubrir la magia que hay en él (perdón si lo consideran un spoiler, pero es algo que pasa casi al comienzo) y no sabe qué hacer con ella. Así que lo único que hace Dorian todo el libro es buscar antecedentes mágicos en su familia. Y ya está. Y ayudar un poquito a Celaena al final. Y listo. Por lo demás, está todo el tiempo enojado con Chaol por robarle a su chica. Dios.

  Nehemia era el único personaje que me gustó del libro anterior, pero que en este se comportó de forma muy estúpida. De arriba hacia abajo todo lo que hizo me pareció una reverenda estupidez, completamente innecesario. Desde el principio está, cada vez que ve a Celaena, sermoneándola por ser la Campeona del Rey y no ayudarla a salvar a los esclavos, luego le ofrece ayuda a Dorian, luego está aliada con los rebeldes, pero no hace nada muy productivo, luego, luego, luego. Lo que descubre Celaena después de la brecha de la historia acerca de Nehemia, me resulta una de las formas más estúpidas de darle cierre a un personaje, por ella y por la autora. Pero bueno, sí era necesario que Celaena espabile un poco.

         Mi problema con el Rey de Adarlan, es que sabemos que es un tirano, que es el malo malísimo, pero no lo conocemos. Lo vemos sólo en algunas escenas siempre con su consejo y absolutamente nada más. Y me enoja, porque se supone que es el gran villano.

         En conclusión, la historia crece en referencia a Trono de Cristal, pero continúa siendo bastante insulsa y sin provocarme ninguna reacción o emoción.

Valentine.

jueves, 7 de junio de 2018

Reseña: Trono de Cristal


Reseña:
“Trono de cristal” de Sarah J. Maas.

Datos:
Título original: “Throne of Glass”.
Fecha de publicación: 2012
Saga: Trono de cristal #1.
Siguiente libro: Corona de medianoche
Puntuación en Goodreads: dos estrellas.
Reseña número: #84

Reseña: Celaena Sardothien es sacada del campo de trabajo para esclavos, Endovier, por el Príncipe Dorian Havilliard para que sea su participante en el campeonato que el Rey de Adarlan está llevando a cabo, para conseguir un asesino que trabaje directamente para él y así silenciar a todos sus enemigos.
Pero en el castillo, Celaena encontrará más que a asesinos y ladrones, encontrará marcas y reyes antiguos que intentan decirle algo, que intentar advertirle y pedirle que luche en sus filas, para ir contra la oscuridad que se cierne sobre Adarlan y el mundo.

Opinión personal:
Sinceramente, no tenía muchas expectativas sobre el libro. Me sucede siempre con un libro o saga que tiene mucho hype. Además, había escuchado suficientes reseñas diferentes: están los que piensan que es una saga genial y los que piensan que no es para tanto o directamente la odian.

¿De qué lado estoy yo? Bueno, del lado de los que piensan que no es para tanto.

La novela tiene muchos elementos por los cuales pensarías que será algo épico, o algo muy entretenido (al menos) pero no llega ni siquiera a eso. Veamos: la protagonista es la mejor asesina de Adarlan; la historia está ambientada en una especie de reino medieval (esto es algo meramente personal); hay una competición de asesinos, soldados que se han portado mal y ladrones; algo o alguien está matando y descuartizando a cada uno de estos participantes; una antigua magia quiere renacer. Y la novela desaprovecha cada una de esas cosas.

El ritmo no es lento, pero al no pasar nada, sientes que todo el tiempo estás estancada en la misma rutina. La novela tendría que tener un ritmo mucho más atrapante, pero se centra demasiado en los vestidos de Celaena y sus encuentros en la habitación con Dorian y Chaol. Y es un gran problema que una novela que tiene una competición de criminales, se centre en la parte romántica. Sí puede tenerla, pero no centrarse en ella. Dado que te hablan de esta súper competición, te piensas que serán pruebas muy difíciles, en las que los participantes demuestren sus habilidades, pero no es así. Ahora entiendo porque Celaena es la mejor asesina: porque el resto es mediocre. En la competición ni siquiera descartan a quienes fracasaron, sino que al que quedó de último en tal prueba, lo sacan porque fue el último, pero no precisamente porque le fuera mal. Meter a los asesinatos es una mala excusa para que las cosas vayan más rápido, ya que la competición dura menos. Lo peor de todo no es que la competición sean carreras de obstáculos, tiro al arco, escalada y todo tipo de pruebas de niños scouts, no, lo peor es que se saltean las pruebas, de la nada se te dice: «Sí, Celaena pasó ya por estas tres pruebas y le fue bien y ta». Lo mismo pasa con los asesinatos, en lugar de ser un verdadero misterio, es como: «Y desde entonces murieron tres personas más, aparecieron sin cerebro y esas cosas que le hicieron al resto». ¿En serio? ¿Estás pasando por alto los aspectos más interesantes de tu novela? A nadie parece importarle los asesinatos, se sigue la vida de todo el mundo como si nada, a pesar de que los cadáveres no tienen órganos ni cerebros y claramente alguna especie de bestia los mató. También sucede con las revueltas de los rebeldes, se matan unas quinientas personas y algunos se ponen un poco tristes y ya está, no hay ninguna consecuencia.

No hay descripciones del reino o lo que sea, porque no termino de saber qué es lo que el rey conquista. Se habla de un continente, pero ¿ese continente está en algún sitio? ¿Cómo son esos sitios? Al menos, ¿cómo es el sitio en que se encuentra la protagonista? No sabemos, lo único que se nos dice es que están en un palacio de cristal. Bueno, dime entonces cómo es ese cristal. Tampoco se dice.

Una de las cosas que menos voy a entender es para qué sirve el personaje de Kaltain. ¿Es para tener una excusa para envenenar a Celaena? ¿Es para demostrar o ejemplificar cómo son las chicas pobres que quieren casarse para ser alguien y tener cierta posición? No funciona, claramente. Kaltain está más pintada al óleo que cualquier personaje que haya visto antes. Es que no sirve para nada, absolutamente nada. Si no existiera sería exactamente lo mismo, porque ni siquiera los propios personajes la tienen en cuenta, ni siquiera piensan en ella; para ellos, Kaltain no existe. Entonces, ¿para qué?

El principal problema es la protagonista, esto queda claro para muchas personas. Celaena es una Mary Sue. Una Mary Sue, en resumen, es una chica a la que TODO le sale bien, que es perfecta, que todos la aman. Bien. Esto no me molesta en otras historias, porque los personajes no tienen por qué ser todos buenos, sumisos, humildes y un montón de estereotipos que describen a muchas protagonistas juveniles; el problema comienza cuando ya se hace ridículo, no es que Celaena tenga confianza en sí misma y esté orgullosa y sea consciente de sus dotes y habilidades, el problema es que no se da cuenta de sus defectos y presume todo el rato lo buen asesina que es y lo bella que es. No hay muchos momentos en los cuales demuestre que es una buena asesina, o directamente no hay ninguno, siendo franca.  Celaena es tan arrogante que todo el tiempo se enoja con Chaol cuando esté le pide que no use sus habilidades al cien por ciento para, de esa forma, sorprender al último oponente que tenga en la competición y que no se espere que ella sea tan habilidosa, algo que tiene bastante sentido. Me resultó horrible que Celaena llegue al palacio después de vivir como esclava por un año, comiendo poco y nada y en pésimas condiciones, y se queje porque el pollo no está muy bueno. ¿En serio? Eso no pasa. Por lo general, si tienes hambre, comes lo que sea que tengas adelante, aunque después te caiga fatal, porque no estás pensando «¿esto será rico o no?», simplemente piensas que tienes hambre y que quieres comer. No sé en qué estaba pensando Sarah J. Maas cuando escribió eso. El tema de los vestidos a mí no me molesta: a mucha gente le molesta que, en lugar de haber más acción, Celaena se esté fijando todo el tiempo en los vestidos, en las joyas y peinados. No me molesta porque creo que una persona no es una cosa y ya: puedes ser una asesina y que te guste la ropa, no veo nada malo en ello; lo que sí es para quejarse es que la autora se centre más en narrar los vestidos que en temas más importantes como: construcción de mundo, construcción de personajes, la competición.

Con respecto a otros personajes, son mucho más vacíos y mucho menos desarrollados que la propia protagonista, que no es que se desarrolle mucho.

El príncipe Dorian intenta ser un galán enamorado con aires rebeldes, que se indigna ante la matanza a manos de su padre. Si tanto te molesta como tu padre lleva el reino adelante, comienza a moverte para cambiar las cosas, no sólo te quejes. Me impresiona lo rápido que Dorian se enamora de Celaena, la atracción de ella hacia él también es rápida, pero se queda en eso: atracción. Dorian está, o al menos parece, enamorado, incluso en un momento se dice que no hay vida si no está con Celaena. ESPERA, ¿QUÉ? Por lo general me gustan los personajes que son muy juguetones, un poco encantadores, y esas cosas que hace Jace Herondale (o el apellido que quieran ponerle). El problema es que Dorian no tiene nada más que eso, no tiene algo detrás, es así y no hay más. Se lo quiere hacer ver como profundo, leyendo libros y cuestionándose el mando del reino, y no lo es, porque parece que todo lo que lee no lo aplica. Es un personaje que puede dar bastante, al fin y al cabo, es el príncipe heredero, y espero verlo.

Chaol me cayó un poco mejor que Dorian, pero es demasiado insulso. Y bipolar. No entiendo que es lo que Sarah J. Maas quiere hacer con el personaje. ¿Lo quiere hacer rudo? ¿Lo quiere hacer serio? ¿Quiere que sienta ternura por Celaena? ¿Quiere Chaol que las cosas en el reino cambien? No lo sabemos, porque continuamente cambia de opinión. O deja que Celaena hable con Nehemia y está a favor de abolir la esclavitud y muertes sin sentido, y después le da igual. Rezonga a Celaena todo el tiempo o, de la nada, pone una expresión súper enternecida por ella que a los segundos desaparece. Que un personaje cambie tanto no lo hace profundo. Tiene que tener algún tipo de lógica. Supuestamente Chaol es el comandante de la guardia real y vemos que está todo el tiempo con Celaena, ¿no tiene cosas más importantes que hacer?

El rey es un malo malote. Es Hitler, y listo. No sabemos nada más de él.

Nehemia sí me gustó. PERO no tiene suficiente desarrollo, la vemos en ocasiones y luego la vemos otra vez y como que el personaje no termina de cerrarse. Pasa un poco lo mismo que a Chaol, sus cambios son demasiado drásticos. Celaena pasa de amarla, a sospechar de ella, a amarla de nuevo. Y es demasiado brusco todo.

La sensación que me dio todo el libro es que es una introducción, pero demasiado simple, no se logra como primer libro de una saga, que sí, por lo general son introductorios, pero no tanto. Se siente que en el libro no ocurrió absolutamente nada.

En fin, voy a seguir con la saga para ver si mejora, y si no, se los diré.

                                                                                                        Valentine.

sábado, 2 de junio de 2018

Reseña: Hablemos de Berserk.


Hablemos de Berserk.

Berserk es un manga creado por Kentaro Miura. Cuenta con 39 tomos publicados (en Japón) y comenzó a publicarse en 1988 cuando el mangaka lanzó un prototipo de la obra. Sí, Berserk tiene treinta años. El mayor problema para los fans de Berserk, y para su propio autor, es que su ritmo de publicación es bastante irregular, hay años que Miura lanza tomos seguido (uno por año, por ejemplo) y hay años en los cuales no lanza absolutamente nada, de forma que Berserk ha tenido muchos parones que resultan del propio aburrimiento del autor, que quiere hacer otras obras y acabar Berserk con la calidad que se merece.

Hay muchísimos vídeos explicando Berserk y su complejidad al detalle, así que esta entrada será sobre mi opinión, como siempre. Contiene spoilers.

El manga cuenta con una adaptación al anime de veinticinco episodios (1997), con tres películas que retoman el mismo arco (La edad dorada) que el anime anteriormente nombrado, y un nuevo anime que cuenta con dos temporadas de doce episodios (2016-2017), que todo el mundo odia, por su horrible animación y su falta de alma, básicamente.

¿De qué trata Berserk? Yo, siempre fiel al orden cronológico, diría que es la historia de cómo la Banda del Halcón se vuelve una banda de mercenarios muy prospera, que es traicionada por su líder, y, siendo uno de los pocos sobrevivientes de la masacre que diezmó al grupo, Guts (el protagonista) va cazando apóstoles y demonios por ahí, e intentando vengarse (de Griffith) y que su amor, Caska, se recupere. Peeeeeeeero, nunca vas a encontrar esa sinopsis. El argumento de siempre se refiere a la mitad de la historia, porque el manga comienza por la mitad. Comienza contando cómo Guts, un mercenario huérfano, caza demonios y apóstoles en compañía de un elfo llamado Puck, y después encuentra a su amor a la que creía a salvo por ahí (es decir, Caska estaba a salvo, resguardada, y después resulta que no es así) y muchas cosas más; pero antes de encontrar a Caska, por varios tomos, la historia cuenta la infancia de Guts y su paso por la Banda del Halcón y todo lo que ya expliqué que pasó, para luego centrarse nuevamente en el presente.

Yo conocí Berserk por medio de las tres películas. En ese momento recién estaba empezando a ver anime y Berserk fue el primer manga que leí (vaya forma de comenzar). En el momento, y todavía lo sostengo, me pareció una obra fantástica, porque contiene muchos elementos que a mí me gustan: la fantasía, obviamente, la temática angelical-demoníaca (los apóstoles y demás bichos raros), un personaje que se ha convertido en uno de mis personajes favoritos, es decir, Griffith, mucha oscuridad, un dibujo que raya la perfección, una historia muy interesante y, al principio, un buen ritmo.

¿Qué pasó con Berserk entonces? Me pasó con Berserk lo que a la mayoría y, creo yo, al propio Miura: me aburrí. El manga se divide (hasta ahora, 2018) en cinco arcos: El guerrero negro, donde se cuenta como Guts caza a los demonios y apóstoles, cómo conoce a Puck, etc.; La edad dorada, donde se narra la infancia de Guts y su paso por la Banda del Halcón; Castigo, donde se integran otros personajes como Isidro, Farnese y Serpico y ocurre toda la quema de "herejes" y el Eclipse; El Halcón Milenario, donde aparece Griffith todo esplendoroso y busca gobernar el mundo (básicamente) y Guts y sus amigos se enfrascan en un viaje para recuperar la memoria de Caska; y Fantasía, cuando Griffith hace que el mundo onírico, el mundo de las criaturas que no creemos reales, se fusione con el mundo de los humanos.

Mi problema es que el único arco que realmente disfruté fue La edad dorada, allí se nos ofrecía un tipo de historia muy entretenida, con personajes entrañables. El guerrero negro no es muy largo y me dio un poco igual, de hecho, no me acordaba de su existencia, pero estuvo bien. Castigo es un poco complicado, porque siento que fue muy interesante pero innecesariamente largo, o sea, no creo que sea innecesario desarrollar todo bien, pero en realidad la acción transcurre en muy poco tiempo y, aunque sí tiene peso en lo que sucede después, no es tanto como para abarcar tantos tomos. Y luego viene el verdadero problema: El Halcón Milenario y Fantasía, ambos son absurdamente largos, y, esta vez, innecesariamente largos. En su viaje a la isla de los elfos, los personajes se detienen DEMASIADAS veces, incluso un tomo entero narra una pelea que queda en nada, porque después Guts y el Rey/Dios de los Kushan se van cada uno por su lado y yo no entendí para qué se pelearon en primer lugar. Después se detienen por varios tomos más en una pelea con piratas que no aporta NADA a la historia, sólo un personaje más que se pudo obviar. Y por fin llegamos al momento esperado hace como diez tomos. SÍ. Porque estos dos últimos arcos abarcan más de diez tomos en total, más diez tomos de puro relleno (desde el capítulo 177 al 350, digo 350 porque es cuando la cosa se pone interesante).

Tardé tres años en leer Berserk, leí hasta Castigo en la primera tirada y me aburrí. Al siguiente año retomé y leí unos tomos del Halcón Milenario, y por fin el año pasado retomé otra vez y me obligué a terminarlo. Y ya, por suerte, lo hice en enero de 2018. Obviamente terminar de leer lo ya publicado. Porque me parece que la historia tiene para rato, conociendo a Miura lo va a alargar innecesariamente otra vez.

Entiendo que hay muchas aventuras para contar, pero el hilo principal ya es demasiado complejo y da para contar mucho, como para que nos vayamos por otros hilos que se nos cruzan en el camino, principalmente si no aportan nada.

Voy a seguir leyendo el manga cuando se publique bastante porque quiero descansar de Berserk y dedicarme a otros mangas.

Obviamente tengo presente a Berserk como una obra maestra y siempre lo utilizo como guía por su dibujo y la complejidad de historia y personajes, así como la formación de su mundo.

Valentine