sábado, 31 de marzo de 2018

Reseña: El Rey cuervo


Reseña:
“El rey cuervo” de Maggie Stiefvater.

Datos:
Título original: “The Raven King”.
Año de publicación: 2016
Serie: The Raven Cycle #4
Libro anterior: El tercer durmiente
Puntuación en Goodreads: cinco entrellas.
Reseña número: #76

Reseña: Con la liberación de un demonio durmiente, Cabeswater comienza a agonizar, y con él Ronan Lynch, y con él Adam Parrish, y con él Noah Czerny.  Todo lo que los chicos del cuervo y Blue habían construido hasta el momento, comienza a desmoronarse. Todos los pasos cautelosos que habían dado hacia Glendower tenían que apresurarse. Era necesario encontrarlo ya, para salvar Cabeswater y a los tres chicos y para salvar a Gansey.



Opinión personal:
         A mí el libro me fascinó, incluso me hizo llorar. Hace mucho que no lloraba con un libro y The Raven Cycle me ha hecho lagrimear varias veces. A muchas personas no les gustó este libro, dicen que no pasa nada, que tiene poca acción, que las preguntas no se contestan, que esperaban algo más épico. Bueno, primero que nada, es mejor no esperar nada épico. A mí la conclusión no me resultó súper épica, pero sí la correcta y la que hacía falta. Bah, sí me resultó épica, estaba alucinada con lo que pasaba. ¿Qué no tuvo mucha acción? Pero sí a mí me parecía que pasaba evento tras evento, creo que hay una o dos escenas donde “no pasa nada”, pasaron muchísimas cosas, tantas que me era difícil asimilarlo todo. No sé qué es lo que esperaban la mayoría de los lectores que dijeron esto, ¿que haya lucha? ¿Pelas épicas? Pero si la saga nunca tuvo mucha acción, siempre se concentró en los personajes, y este libro hace lo mismo, no es diferente a los libros anteriores. ¿Que no se responden las preguntas? Es cierto que quizá quedara algún que otro cabo suelto, sin embargo, yo no me quedé con ninguna duda, de hecho, se contestaron bastantes cosas con respecto a otros libros. No comprendo qué es lo que esperaba la gente realmente.



         Vayamos por partes, como siempre.


       La trama no deja cabos sueltos en este libro. Quizá haya algún cabo suelto de los libros anteriores, pero no de este. Todo lo que se dice, después se resuelve. No me molestó, como a otras personas, que no se desarrollara más el tema de la subasta y el demonio, porque me parece que ya estaba bastante desarrollado, desde principios del libro hasta el último capítulo estábamos con el mismo tema, así que a mí me tenía cansada. Me parece que se resuelve de forma correcta, ni sencilla, ni apresurada, ni nada por el estilo, era algo que tenía que pasar. Es cierto que no muchas cosas que pasaron me dejaron sorprendida, sí las revelaciones ocultas detrás de algunos personajes (Blue, Noah), pero no de la trama, en cambio, esto no me disgustó, porque era la mejor forma en la que podrían haber sucedido las cosas, sino me hubiese enojado porque la autora haya obrado de forma cruel. Las escenas de los chicos del cuervo me parecían hermosas, principalmente las de Gansey y Blue. Para los que se quejan de que no se desarrollan algunos personajes, me parece que están equivocados, varios personajes como Henry, la madre de éste, Neeve, el Hombre de Gris, entre otros, tienen un capítulo personal (casi) que comienza con algo como: «si esta fuera la historia de...», y se contaban bastantes cosas. En fin. Es cierto que quizá en este libro los adultos no tuvieron tanta participación como en los dos anteriores, pero me gustaba ver que estaban ahí, apoyando a los chicos, sabiendo lo inevitable. 

           Sobre cómo está escrito. Me pasó con esta entrega un poco lo que me pasó con la primera: las escenas se resolvían demasiado rápido. Me hubiese gustado que algunas se extendieran para disfrutarlas aún más.

           En general, me gustó que la historia se haya centrado más en los personajes y en resolver sus conflictos de una vez por todas: la muerte de Gansey, Noah, el descubrir para el resto la relación de Blue y Gansey, Ronan abriéndose a los demás por fin, Adam aceptándose a sí mismo. Hay algo increíblemente poético en este grupo de amigos. En una ocasión (en otro libro) Orla le recrimina a Blue estar enamorada de los chicos del cuervo, y Blue enseguida piensa que, en realidad, todos ellos están enamorados de los demás; Blue los ama a ellos y ellos la aman a ella, pero también se aman entre sí. Y eso es lo bello, eso es lo que hace que tantos lectores les guste tanto este grupo de amigos. En lo personal, si yo tuviera un grupo de amigos así, creo que no necesitaría nada más.

         Vayamos con ellos, entonces.

        
Blue está profundamente enamorada, y ya no puede ocultarlo más, ni al resto, pero tampoco a sí misma. Creo que ni ella ni yo entendemos dónde comenzó su relación con Gansey, pero supongo que eso es lo que la hace real, en la vida a veces nos encontramos en relaciones de amistad o amorosas, y no sabemos exactamente cuando comienzan, simplemente es algo que fluye. Sin embargo, Blue también está inmensamente triste: por un lado, porque sabe que la hora de la muerte de Gansey está llegando y necesita hacer algo para salvarlo; por otro lado, porque Cabeswater está muriendo, y con él parece que Ronan y Adam sufren; y, por último, porque no tiene el dinero que hace falta para estudiar lo que desea, y cualquiera podría pensar que es una banalidad pensar en temas tan mundanos con tanta magia a su alrededor, pero incluso un ser como Blue, debe seguir su camino en algún momento. Blue siempre fue muy sincera consigo misma y con los demás, pero en este libro, sus ganas de no fingir que está bien se agotan; incluso golpea a un compañero de clase, no digo que esté bien, pero Blue está cansada. Me encanta una escena en especial, donde Blue está esperando para tomar su bicicleta en su liceo, con el resto de sus compañeros (que no la comprenden) a su alrededor, entonces llega Henry y Blue inmediatamente desea que la tierra la trague, y después llega Gansey y todo es peor (cada uno en su auto lujoso y uniforme de Anglioby); no podía parar de reír con la escena, me pareció algo muy normal, como cuando estás diciendo toda la vida “no me gusta comer salchichas” y te ven comiéndolas y todos se ríen o quedan mirándote como diciendo “¿no era que no te gustaban?”, una situación así es la que vive Blue, porque después de toda una vida de insultar y menospreciar a los chicos de Anglionby (sin conocerlos) ahora sus únicos amigos son los chicos de Anglioby, y todo su liceo está allí riéndose de ella. No paro de decir que Blue me encanta, sobre todo en las escenas más duras, cuando ella podía derrumbarse, Blue fue el pilar de los Chicos del cuervo, de sus chicos. A pesar de que quería rendirse, jamás bajó los brazos. Siempre consideraré a Blue como una de las mejores heroínas de la literatura.
      
           Gansey es increíble en este libro, y no porque haga tremendas hazañas o tenga grandes ideas. Sino porque a pesar del miedo a morir que tiene, a que todo se desmorone, Gansey continúa avanzando, superando sus miedos. El hecho de que él sospechara y después comprobara que iba a morir ese año me partió el corazón; Gansey lo supo desde el principio y, sin embargo, siguió y siguió. Al mismo tiempo, este avance lo llevó a ser sincero consigo mismo y con sus amigos, con Blue. Por fin Gansey dejó de ser el líder del grupo y pasó a ser un miembro más, es como si de una vez por todas él se hubiese integrado con el resto. Las escenas en las que Gansey sentía que tenía avispas (su alergia y fobia más grande) cerca o la escena en la que Henry le muestra su abeja robot, me parecieron alucinantes, me parecieron tan bien narradas que sentía el miedo de Gansey, incluso me inquietaba como si me estuvieran pasando esas cosas a mí. También la escena donde Gansey está con Helen, su hermana: ella lo está rezongando porque él no hizo algo relacionado con la campaña política de su madre, luego Helen lo abraza y le pregunta que le pasa; porque Gansey ha dejado de actuar como el chico maravilla, y todos pueden notar que está triste. A pesar de que Gansey tiene una especie de “involución” en su carácter, yo lo veo como la evolución de Gansey a lo que él realmente es.

        
              Adam tuvo una gran evolución a lo largo de la saga, en este libro más bien se asienta su personalidad, toma forma y fuerza. Nosotros sabemos quién es realmente ahora y él mismo lo sabe; ya no tiene miedo y no tiene casi ninguna inseguridad, algo que antes lo definía. Adam no es de mis personajes favoritos, pues siempre vi que era muy egoísta, pero a medida que ha avanzado, le he tomado cariño también. En los libros anteriores, Adam está obsesionado con Anglioby y con ser rico algún día, pero ahora ya no le importa tanto, comprende que hay cosas más importantes. Me gusta mucho el dúo que Ronan y él forman para proteger a Cabeswater. 

     
             Ronan es el favorito de muchos, se ve que a la mayoría le gusta la onda de chico malo pero vulnerable en el interior... no congenié mucho con Ronan a lo largo de la saga, me gustaba y era un Chico del Cuervo, pero nada más. Sin embargo, desde el tercer libro me empezó a gustar un poco más y en este cuarto me gustó bastante, le agarré cariño igual que a Adam. La verdad es que Ronan deja de lado todo esto de los secretos para protegerse, y comienza a confiar en sus amigos y en él mismo. En el prólogo del segundo libro, que se centra en él, se dice que tiene tres secretos: sus poderes, otro secreto que no recuerdo, y éste otro secreto que si lo digo es spoiler. La cuestión es que yo había quedado picada con eso, como que no comprendía exactamente o no sabía si este secreto tenía que ver con lo que yo estaba pensando; pero me ha encantado, me pareció lo correcto, aunque un poco rebuscado. Creo que Ronan tiene uno de los mejores poderes que he visto en mi vida, contando comics, películas o lo que sea. Quiero ser Ronan Lynch, y al mismo tiempo no.

         Noah fue como una explosión. Las últimas escenas donde él básicamente viaja entre el espacio y tiempo y hace cosas que yo decía «hmm, ¿qué será esto?», me voló la cabeza. Bueno, tampoco así. Pero Noah me había encantado en el primer libro y siempre estuve muy triste de que su personaje fuera alguien recurrente y no fuera realmente un Chico del cuervo también; más bien el grupo de amigos era de cuatro (contando a Blue) y no cinco, porque Noah casi ni aparece. Me da mucha lástima en parte, porque él está allí, vagando, sin recordar quien es y estando con personas que tampoco saben quién era cuando vivía. Especialmente cuando su hermana da la charla el Día del Cuervo y dice que esa mágica y tradicional celebración de Anglioby idea de Noah, me llena el corazón, al igual que a Gansey y Adam, porque eso indica que alguna vez realmente un chico llamado Noah Czerny vivió y ahora no es simplemente un espectro. 

         Piper es insoportable. En este caso si doy la razón de que fue poco épico, yo esperaba un villano mejor para la historia, y no está niña malcriada. Me hubiese gustado que fuera malvada con algún tipo de lógica y no usara la magia para hacerse zapatos. Es de los villanos más estúpidos que vi jamás, y no porque ella fuera estúpida solamente, sino porque la saga y su final merecían un villano mejor.


         Henry me gustó bastante, no sabía qué pensar exactamente, porque podría ser que fuera un amigo en serio o alguien que se hacía pasar por un amigo. En fin, me parecía gracioso, se buscó y consiguió un hueco en la historia y, en especial, en el grupo de amigos, a pesar de ser un personaje “nuevo” en este libro (porque en otros aparecía alguna vez o se mencionaba). Me gustó que fuera siempre sincero y que se acercara a Blue con normalidad, porque ella le parecía interesante. Me gusta la sinceridad en los personajes, y de eso hay mucho en The Raven Cycle.



         Los adultos, como dije, no están tan presentes en esta entrega como en las dos anteriores, de todas formas, se encuentran allí, alrededor de sus chicos, apoyándolos e intentando facilitarles las cosas, además, no es como si los adultos (habló de Cala, el Hombre de Gris y Maura) fueran una entidad aparte, no, supieron mezclarse bien con Blue y los muchachos y éstos con ellos, y formaron un grupo sólido que se apoya mutuamente.



    
    Gwenllian es muy divertida, muy fuerte, muy sabia, incluso creo que hasta feminista (como Blue). La mayoría de las veces no entendemos que es lo que intenta decir, pero aun así se nota que sabe y que sabe mucho. Por suerte, sus intenciones se van revelando más adelante, y así la entendemos un poco más. En fin, a mí el personaje me gusta, aunque me desespera un poco, y pienso que está desaprovechado, que podría ser más que la chiflada de la casa.


         Creo que la saga siempre la recordaré con mucho cariño, espero poder comprar los libros algún día (porque no están en Uruguay) y así llenarlos de post-it. No sé si se volverá de mis sagas favoritas, eso el tiempo lo dirá, ya que muchas sagas que antes amaba (por ejemplo, Los juegos del hambre) ahora no me gustan, o me gustan apenas un poco, entonces no sé realmente. Pero sí me ha hecho muy feliz y me sacó de un parón lector impresionante. Siempre los recordaré con mucho cariño. Al principio le puse cinco estrellas en Goodreads, pero creo que bajaré la calificación a cuatro estrellas, por varios errores que tiene que me parecieron que podrían haberse evitado, como un villano tan poco importante.




Valentine.

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