jueves, 7 de junio de 2018

Reseña: Trono de Cristal


Reseña:
“Trono de cristal” de Sarah J. Maas.

Datos:
Título original: “Throne of Glass”.
Fecha de publicación: 2012
Saga: Trono de cristal #1.
Siguiente libro: Corona de medianoche
Puntuación en Goodreads: dos estrellas.
Reseña número: #84

Reseña: Celaena Sardothien es sacada del campo de trabajo para esclavos, Endovier, por el Príncipe Dorian Havilliard para que sea su participante en el campeonato que el Rey de Adarlan está llevando a cabo, para conseguir un asesino que trabaje directamente para él y así silenciar a todos sus enemigos.
Pero en el castillo, Celaena encontrará más que a asesinos y ladrones, encontrará marcas y reyes antiguos que intentan decirle algo, que intentar advertirle y pedirle que luche en sus filas, para ir contra la oscuridad que se cierne sobre Adarlan y el mundo.

Opinión personal:
Sinceramente, no tenía muchas expectativas sobre el libro. Me sucede siempre con un libro o saga que tiene mucho hype. Además, había escuchado suficientes reseñas diferentes: están los que piensan que es una saga genial y los que piensan que no es para tanto o directamente la odian.

¿De qué lado estoy yo? Bueno, del lado de los que piensan que no es para tanto.

La novela tiene muchos elementos por los cuales pensarías que será algo épico, o algo muy entretenido (al menos) pero no llega ni siquiera a eso. Veamos: la protagonista es la mejor asesina de Adarlan; la historia está ambientada en una especie de reino medieval (esto es algo meramente personal); hay una competición de asesinos, soldados que se han portado mal y ladrones; algo o alguien está matando y descuartizando a cada uno de estos participantes; una antigua magia quiere renacer. Y la novela desaprovecha cada una de esas cosas.

El ritmo no es lento, pero al no pasar nada, sientes que todo el tiempo estás estancada en la misma rutina. La novela tendría que tener un ritmo mucho más atrapante, pero se centra demasiado en los vestidos de Celaena y sus encuentros en la habitación con Dorian y Chaol. Y es un gran problema que una novela que tiene una competición de criminales, se centre en la parte romántica. Sí puede tenerla, pero no centrarse en ella. Dado que te hablan de esta súper competición, te piensas que serán pruebas muy difíciles, en las que los participantes demuestren sus habilidades, pero no es así. Ahora entiendo porque Celaena es la mejor asesina: porque el resto es mediocre. En la competición ni siquiera descartan a quienes fracasaron, sino que al que quedó de último en tal prueba, lo sacan porque fue el último, pero no precisamente porque le fuera mal. Meter a los asesinatos es una mala excusa para que las cosas vayan más rápido, ya que la competición dura menos. Lo peor de todo no es que la competición sean carreras de obstáculos, tiro al arco, escalada y todo tipo de pruebas de niños scouts, no, lo peor es que se saltean las pruebas, de la nada se te dice: «Sí, Celaena pasó ya por estas tres pruebas y le fue bien y ta». Lo mismo pasa con los asesinatos, en lugar de ser un verdadero misterio, es como: «Y desde entonces murieron tres personas más, aparecieron sin cerebro y esas cosas que le hicieron al resto». ¿En serio? ¿Estás pasando por alto los aspectos más interesantes de tu novela? A nadie parece importarle los asesinatos, se sigue la vida de todo el mundo como si nada, a pesar de que los cadáveres no tienen órganos ni cerebros y claramente alguna especie de bestia los mató. También sucede con las revueltas de los rebeldes, se matan unas quinientas personas y algunos se ponen un poco tristes y ya está, no hay ninguna consecuencia.

No hay descripciones del reino o lo que sea, porque no termino de saber qué es lo que el rey conquista. Se habla de un continente, pero ¿ese continente está en algún sitio? ¿Cómo son esos sitios? Al menos, ¿cómo es el sitio en que se encuentra la protagonista? No sabemos, lo único que se nos dice es que están en un palacio de cristal. Bueno, dime entonces cómo es ese cristal. Tampoco se dice.

Una de las cosas que menos voy a entender es para qué sirve el personaje de Kaltain. ¿Es para tener una excusa para envenenar a Celaena? ¿Es para demostrar o ejemplificar cómo son las chicas pobres que quieren casarse para ser alguien y tener cierta posición? No funciona, claramente. Kaltain está más pintada al óleo que cualquier personaje que haya visto antes. Es que no sirve para nada, absolutamente nada. Si no existiera sería exactamente lo mismo, porque ni siquiera los propios personajes la tienen en cuenta, ni siquiera piensan en ella; para ellos, Kaltain no existe. Entonces, ¿para qué?

El principal problema es la protagonista, esto queda claro para muchas personas. Celaena es una Mary Sue. Una Mary Sue, en resumen, es una chica a la que TODO le sale bien, que es perfecta, que todos la aman. Bien. Esto no me molesta en otras historias, porque los personajes no tienen por qué ser todos buenos, sumisos, humildes y un montón de estereotipos que describen a muchas protagonistas juveniles; el problema comienza cuando ya se hace ridículo, no es que Celaena tenga confianza en sí misma y esté orgullosa y sea consciente de sus dotes y habilidades, el problema es que no se da cuenta de sus defectos y presume todo el rato lo buen asesina que es y lo bella que es. No hay muchos momentos en los cuales demuestre que es una buena asesina, o directamente no hay ninguno, siendo franca.  Celaena es tan arrogante que todo el tiempo se enoja con Chaol cuando esté le pide que no use sus habilidades al cien por ciento para, de esa forma, sorprender al último oponente que tenga en la competición y que no se espere que ella sea tan habilidosa, algo que tiene bastante sentido. Me resultó horrible que Celaena llegue al palacio después de vivir como esclava por un año, comiendo poco y nada y en pésimas condiciones, y se queje porque el pollo no está muy bueno. ¿En serio? Eso no pasa. Por lo general, si tienes hambre, comes lo que sea que tengas adelante, aunque después te caiga fatal, porque no estás pensando «¿esto será rico o no?», simplemente piensas que tienes hambre y que quieres comer. No sé en qué estaba pensando Sarah J. Maas cuando escribió eso. El tema de los vestidos a mí no me molesta: a mucha gente le molesta que, en lugar de haber más acción, Celaena se esté fijando todo el tiempo en los vestidos, en las joyas y peinados. No me molesta porque creo que una persona no es una cosa y ya: puedes ser una asesina y que te guste la ropa, no veo nada malo en ello; lo que sí es para quejarse es que la autora se centre más en narrar los vestidos que en temas más importantes como: construcción de mundo, construcción de personajes, la competición.

Con respecto a otros personajes, son mucho más vacíos y mucho menos desarrollados que la propia protagonista, que no es que se desarrolle mucho.

El príncipe Dorian intenta ser un galán enamorado con aires rebeldes, que se indigna ante la matanza a manos de su padre. Si tanto te molesta como tu padre lleva el reino adelante, comienza a moverte para cambiar las cosas, no sólo te quejes. Me impresiona lo rápido que Dorian se enamora de Celaena, la atracción de ella hacia él también es rápida, pero se queda en eso: atracción. Dorian está, o al menos parece, enamorado, incluso en un momento se dice que no hay vida si no está con Celaena. ESPERA, ¿QUÉ? Por lo general me gustan los personajes que son muy juguetones, un poco encantadores, y esas cosas que hace Jace Herondale (o el apellido que quieran ponerle). El problema es que Dorian no tiene nada más que eso, no tiene algo detrás, es así y no hay más. Se lo quiere hacer ver como profundo, leyendo libros y cuestionándose el mando del reino, y no lo es, porque parece que todo lo que lee no lo aplica. Es un personaje que puede dar bastante, al fin y al cabo, es el príncipe heredero, y espero verlo.

Chaol me cayó un poco mejor que Dorian, pero es demasiado insulso. Y bipolar. No entiendo que es lo que Sarah J. Maas quiere hacer con el personaje. ¿Lo quiere hacer rudo? ¿Lo quiere hacer serio? ¿Quiere que sienta ternura por Celaena? ¿Quiere Chaol que las cosas en el reino cambien? No lo sabemos, porque continuamente cambia de opinión. O deja que Celaena hable con Nehemia y está a favor de abolir la esclavitud y muertes sin sentido, y después le da igual. Rezonga a Celaena todo el tiempo o, de la nada, pone una expresión súper enternecida por ella que a los segundos desaparece. Que un personaje cambie tanto no lo hace profundo. Tiene que tener algún tipo de lógica. Supuestamente Chaol es el comandante de la guardia real y vemos que está todo el tiempo con Celaena, ¿no tiene cosas más importantes que hacer?

El rey es un malo malote. Es Hitler, y listo. No sabemos nada más de él.

Nehemia sí me gustó. PERO no tiene suficiente desarrollo, la vemos en ocasiones y luego la vemos otra vez y como que el personaje no termina de cerrarse. Pasa un poco lo mismo que a Chaol, sus cambios son demasiado drásticos. Celaena pasa de amarla, a sospechar de ella, a amarla de nuevo. Y es demasiado brusco todo.

La sensación que me dio todo el libro es que es una introducción, pero demasiado simple, no se logra como primer libro de una saga, que sí, por lo general son introductorios, pero no tanto. Se siente que en el libro no ocurrió absolutamente nada.

En fin, voy a seguir con la saga para ver si mejora, y si no, se los diré.

                                                                                                        Valentine.

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