sábado, 25 de agosto de 2018

Reseña: Tower of Dawn


Reseña:
“Torre del amanecer” de Sarah J. Maas.
Datos:
Título original: “Tower of Dawn”.
Año de publicación: 2017
Saga: Trono de cristal #6
Libro anterior: Imperio de tormentas
Siguiente libro: “Kingdom of Ash”.
Puntuación en Goodreads: dos estrellas y media.
Reseña número: #90.

Reseña: Después de la batalla en el castillo de Rifthold, Chaol queda paralítico debido al ataque del Valg. Es por esto que parte, junto al nuevo Capitán de la Guardia, Nesryn, hacia el continente sur, Antica, para que los sanadores de la Torre puedan ayudar a Chaol y para conseguir una alianza con el Kan que pueda favorecerlos en la batalla contra Erawan.

Opinión personal.
       
        Desde que supe que el libro no iba a seguir el hilo del quinto y de que iba a tratarse cobre Chaol y Nesryn, no tuve muchas ganas de leerlo, porque precisamente esos dos personajes me dan igual y me aburren. Obviamente tenía que hacerlo para enterarme de lo que sucedía de cara al séptimo libro de la saga.
         El libro me dio bastante igual, ni me gustó ni no lo hizo. Hay muchos errores que le encontré y también varios inconvenientes. Y tampoco es que agregue información relevante que no podría aparecer en otro libro.

        No era necesario que Torre del amanecer existiera. ¿Por qué? Bueno, por lo mismo que me parece que los dos primeros libros podrían ser uno solo. Porque no aporta nada tan grande o revelador como para que ocupe todo un libro. Bien se podría sintetizar un poco e intercalar las escenas que transcurrían en el sur (Chaol y Nesryn) con las escenas que transcurrían en el norte (Aelin y los demás); si no era con el libro anterior, que hubiese estado bien y muy acertado, puesto que los dos libros transcurren en el mismo tiempo (o sea, la acción de ambos continentes es paralela), también pudo intercalarse con el próximo libro, o mitad y mitad. Digo esto porque en la primera mitad del libro no pasa nada: vemos como la corte de Antica es muy hostil y conocemos un poco de su cultura (pero tampoco tanto), Chaol y Nesryn están en un tira y afloja en su relación, e Yrene comienza a sanar a Chaol. Y ya está, no pasa mucho más. En la segunda parte, en la que ya los caminos de Chaol y Nesryn se han separado, sí comienzan a suceder más cosas. Y aquí, es cierto que había más acción en las escenas de Nesryn, pero me eran un suplicio leerlas, porque el personaje es tan soso que me aburre leer todo lo que tiene que ver con ella.

         Es bueno conocer un nuevo continente, salimos de la frescura de Adarlan, Terrasen y Morath, para ir a Antica, que es sumamente calurosa. Me gusta que conozcamos una cultura nueva, con una nueva forma de pensar y actuar porque aporta más a la historia. Sin embargo, no es que sea una sociedad precisamente original, la he visto ya en muchos libros y es algo que no me sorprende. Antica es lo que los países árabes son para el Planeta Tierra. Personalmente, no es un paisaje que me llame la atención, más bien me sofoca porque todo el tiempo se describe el calor y el sudor, y que me aburre (una vez más) porque todo es desierto, arena y montaña.

         Sobre la historia en general, ya dije que la trama va bastante lenta todo el libro, no hay un solo momento en el que dijera “no puedo soltar el libro porque está muy interesante”. Más bien se mantiene en una línea y la gran revelación de la historia, es soltada sin más y no causa impacto (también se veía venir desde los libros anteriores). Lo mismo sucede con la historia de Falkan (un cambia formas de Adarlan, ejem) y con el papel que Yrene tiene guardado, el cual se lo dio una joven en Adarlan con dinero para que ella pueda viajar a Antica, y me reí mucho con esto porque es bastante obvio quién es la muchacha desde el primer momento en que se habla sobre el papel, y hacia el final se revela como que “oh, my god, es cosa del destino, wow” y no.

        Hay otra cosa que me molestó bastante y son los insta-love. Hay dos insta-love ENORMES en el libro, cada uno de parte de Chaol y Nesryn. Yo puedo entender que ellos se sientan atraídos hacia alguien y esos alguien se sientan atraídos por ellos, pero en los pocos meses que estuvieron con esas personas (que no fue todo el tiempo como noviazgo o relación, sino normal) no se pudieron enamorar como para jurarse amor eterno y toda una vida juntos y no sé qué… en la relación de Aelin y Rowan puede verse como va creciendo de a poco lo que comenzó como una amistad, lealtad, a un cariño creciente para terminar queriendo estar con esa persona por el resto de sus vidas; pero esto sucede a lo largo de tres libros, no en unas páginas; es cierto que en la reseña de heredera de fuego me quejé sobre lo rápido que iba la relación de Aelin y Rowan, porque ellos pasan de odiarse a jurarse lealtad, pero, a medida que pasaron los tres libros, vi cómo su relación se solidifica. En fin, no me gustó para nada.

         Sobre los personajes. Voy a nombrar a algunos, pero no tengo gran cosa que desarrollar puesto que apenas los conocemos.

        Mi problema con Chaol es que sólo me llegó a gustar en el segundo libro, en el resto me pareció tremendo pesado y, como dice él, bastante inservible y siempre metiendo la pata y culpando a Aelin de cosas que él tiene la culpa. En esto libro no es diferente. Más de la mitad del libro está enojado por tener que estar en una silla y no poder ser un hombre “completo”. Lo que menos me gusta de Chaol es que es bastante agresivo cuando se enoja, queriendo lanzar palabras contra quien sea para lastimar y así sentirse mejor consigo mismo. También es bastante egoísta. Sí tiene una especie de evolución o crecimiento en el libro, pero ya desde el inicio es obvio que lo tendrá y es bastante brusco.

        Nesryn siempre fue un cero a la izquierda para mí. Sí, es una mujer muy fuerte, lucha por lo que quiere y no se calla ante nadie, pero es bastante insulsa y sosa. En el libro tiene mucha más acción que Chaol y es responsable de muchas cosas importantes para la trama, pero al mismo tiempo está todo el rato lloriqueando, diciendo que es mejor Antica que Adarlan (porque ella es descendiente de una adarliana y una persona de Antica). A mí como personaje no me aportó nada.

        Yrene es la sanadora que comienza a sanar a Chaol (valga la redundancia). Sí me parece que es una chica muy fuerte, que realmente luchó durante mucho tiempo, no sólo contra la pena y el mundo duro que la rodeaba, sino para alcanzar sus sueños y sus metas y ser lo que quiere ser. También, por todas las cosas que suceden en la historia, principalmente hacia el final, me resulta muy valiente, porque no se esconde detrás de Chaol mientras él pelea. Sin embargo, este es un rasgo que todas las mujeres de la saga comparten. En cambio, y por eso comencé con el “sí”, a mí me parece la típica mujer de literatura Young-Adult con todas las características que mencioné: es fuerte, hermosa, la próxima heredera de la Torre; el personaje en sí se me hizo muy cliché, y todo lo que sucede entre ella y Chaol aún más, estaba visto desde el principio. Y a veces me pongo a pensar que no es más que una excusa para que Chaol tenga una pareja, por mucho que ella pueda aportar a la batalla (que lo podría hacer sin ser pareja de Chaol, claro, y yo lo agradecería más).

        Los hijos del Kan se me hicieron todos COMPLETAMENTE INSOPORTABLES. El único de ellos con quien se podía hablar era Sartaq y por eso se me hizo más llevadero, porque no estaba todo el rato soltando comentarios malévolos e irónicos. Pero el personaje no es que fuera lo mejor del mundo tampoco, me dio un poquito –bastante– igual

         El único personaje que me aliviaba dentro de todos estos pesados era Falkan, un cambiaformas, que, aunque no fue de lo más importante y lo vemos bastante poco, más bien hacia el final, era algo fresco para mí, no sé decir exactamente porqué.

         En fin, es un libro que pudo haberse ahorrado y que aportó dos o tres cosas a la historia como para ser tan largo.

         Valentine.

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