lunes, 19 de marzo de 2018

Reseña: Oscuros, el poder de las sombras


Reseña:

“Oscuros: el poder de las sombras” de Lauren Kate.

Datos:
Título original: “Torment”
Fecha de publicación: 2010
Saga: Oscuros #2
Siguiente libro: Oscuros: la trampa del amor
Libro anterior: Oscuros
Puntuación en Goodreads: Dos estrellas.
Reseña número: #74.


Reseña: Después de que Luce descubriera qué es lo que la une a Daniel y otros compañeros de Espada y Cruz, él se encarga de llevarla a California, más específicamente a la Escuela de la Costa, una escuela para nefilim, donde Luce estará segura de los Poscritos, una banda de ángeles caídos ciegos, y los Ancianos de Z…
Pero Luce no sabe exactamente por qué debe ser protegida y se da cuenta de que todos los demás alumnos de la Escuela de la Costa saben más de su relación con Daniel que ella misma. Las dudas afloran en el interior de Luce, ¿por qué Daniel no confía en ella? ¿Es tan verdadero su amor como todos dicen?

Opinión personal: 
          El libro es un bodrio de principio hasta los últimos dos capítulos, en donde Luce pasa Acción de gracias con su familia. ¿Por qué no es un bodrio ahí? Porque se reúnen los personajes más importantes de la saga: Daniel, Cam, Luce, Molly, Roland, Arriane, Gabbe, Shelby, Miles, Callie y los padres de Luce.
           Lo demás es muy aburrido, muy pesado, no pasa absolutamente nada. No hay acción, si este libro no existiera, entonces la saga sería exactamente igual.

         Hay cuatro aspectos rescatables del libro, sólo cuatro: la presentación de Shelby y la de Miles, son dos, son personajes que a mí me gustan mucho, que le dan frescura al libro, porque todos los demás personajes están siempre en actitud de “oh, somos súper bellos y peligrosos, e intensos e interesantes porque somos ángeles o demonios” y cansa un montón. En cambio, Miles y Shelby, él con su actitud despreocupada, alegre, y ella con su negatividad, siempre luciendo irritada, le dan mucha frescura a la historia.
         Los otros dos aspectos son que Luce aprende a manipular las anunciadoras un poco más y que duda sobre su relación con Daniel. Se pregunta si realmente lo que tienen es amor, quiere saber por qué él no le cuenta nada y por qué debe ir a la Escuela de la Costa sola, sin conocer a nadie. Todas esas dudas se incrementan a lo largo del libro y hacen que Luce tome las decisiones que toma al final, que se sienta cansada y abrumada.

         En la reseña no quiero hablar de ningún personaje o ningún detalle del libro, más allá de lo que ya dije. Les dejo una reseña de goodreads que está muy bien hecha: Goodreads
Me quiero centrar en un aspecto: la relación tóxica de Daniel y Luce, y lo tóxica que es ella de por sí.

        
            Desde el primer libro lo tóxico de la relación ya se veía: él la trataba súper mal, después esto se excusaba diciendo que Daniel no quería permitir que ella se acercara para que no muera, y esas cosas; pero él no tenía derecho a tratarla así de mal. El problema es que Luce, una y otra vez, volvía hacia Daniel, quería verlo, hablarle, todo lo que pasaba por su cabeza era Daniel, desde el primer instante del libro. Ese aspecto no se detiene, Luce es incapaz de pensar en otras personas u otros aspectos de su vida, cuando está con alguien mal siempre está pensando “Si Daniel supiera” o “¿Qué pensará Daniel de esto?”. En demasiado poco tiempo Luce ha construido su mundo en torno a Daniel, tiró su diecisiete años de vida a la basura en cuanto vio a Daniel, para ella ya nada importa, salvo su “verdadero amor”. Pero incluso Luce duda de que ese amor sea tan verdadero, porque no lo siente así, porque ve que se pasa encerrada en la Escuela de la Costa mientras él hace quién sabe qué. Al mismo tiempo, Luce comienza a considerar que ellos se amen por la maldición, que esa sea la única razón y no que se amen porque se gustan como personas, y cosas más normales; y es que nunca vemos que ellos se cortejen, o coqueteen, todo empieza en “nos amamos hace milenios”, entonces en esta vida están enamorados de nuevo. Me parece la pareja de amor más patética que he leído, porque por lo menos las demás parejas o se llevan bien, tienen algún objetivo en común, o lo que sea; pero Luce y Daniel ni siquiera hablan, no se comunican, no dialogan, y lo peor para las personas es no comunicarse. Básicamente Luce y Daniel se “aman” porque sí.
         Pero eso no es lo más importante. Hay otros aspectos que hacen que la relación sea toxica: que todos creen que Daniel es el dueño de Luce, que Luce es increíblemente celosa y posesiva, que Daniel no acepta que Luce sea diferente, que Daniel no acepte que Luce dude, que Luce acepte las cosas que Daniel dice como únicas verdades, y que Luce quiera que su relación sea diferente y se sienta sometida.

       
  Voy por partes. En el prólogo del libro, Cam le propone a Daniel que Luce se matriculase en la Escuela de la Costa para que esté a salvo mientras ellos intentan cazar a aquellos que quieren hacerles daño. Pero Cam agrega que esto sólo se hará: “Sí tú estás de acuerdo”. Más bien tendría que ser si Luce está de acuerdo, porque Daniel no puede y no debe intentar decidir los aspectos de su vida, donde Luce quiera matricularse es su problema. No entiendo la diferencia de estar en Espada y Cruz de estar en la Escuela de la Costa. Luce ni siquiera entiende por qué tiene que alejarse tanto de su familia, por qué no le permiten hablar con sus padres o con Callie, su amiga. Pero nadie piensa que Luce acaba de enterarse de que todos ellos eran ángeles y de que ha pasado milenios reencarnando y muriendo sólo porque a Daniel le era imposible mantenerse alejado. Todos ellos están pensando que deben mantenerla a salvo para que la maldición se rompa y por fin todo esté en equilibrio. Pero no por eso, Daniel puede decidir sin ni siquiera consultárselo a Luce o explicarle.

         Luce se entera que Shelby y Daniel ya se conocían, y que a Shelby le gsutaba él, y se pone un poco como loca, comienza a considerar que Daniel haya estado con otras personas; hasta ese momento, Luce pensaba que mientras Daniel esperaba a que se encontraran por “casualidades de la vida”, él estaría esperándola… y lo veo poco probable. Además, en el avión hacia California, un chico le habla a Luce, pero de forma casual, y ella enseguida salta con “Tengo novio”. Les juro que salta con eso de la nada y el chico queda re “ah, oc. Re que no quería nada con vos, se llama amabilidad”. Luce es insoportable. Aparte, ¿se supone que no podés hablar con nadie si tenés novio? No entiendo. En fin, un asco.

         Luce decide teñirse el cabello de rubio, algo que a mí me pareció genial, porque me gusta cambiar el color de mi cabello, pero más allá de eso: muchas veces las personas cuando deciden cambiar o pasan por un momento duro y quieren avanzar, el primer paso para eso es cortarse el cabello, teñírselo, o lo que sea. No sé por qué será exactamente, pero a mí me pasa siempre. A Daniel no le gusta nada este cambio de look, incluso se enoja, le dice que no es la misma, y un montón de cosas que me parecieron horribles. Se supone que si amas a una persona, no te importará que se cambie el cabello de color, eso es lo de menos, en todo caso, si ella quiere pintarse el cabello, él tendría que apoyarla, si tanto la ama como se supone.

         En la misma conversación a la que me referí en el párrafo anterior, Luce la plantea sus dudas a Daniel y el comienza a sacudirla y a gritarle que su amor es real. Discúlpame, pero vi un poco de amor en tu obsesión. Y es que al final, parece que Daniel está obsesionado con Luce y ya, no está enamorado de ella en esta vida. Y que la violente de esa forma, imponiéndole que su amor es real, es de las cosas más bajas que pudo hacer.

         En una escena, Cam comienza a hablar con Luce sobre el bien y el mal, y le explica que estos no son tan diferentes, que la línea que los separa es bastante difusa. El primer comentario de Luce es “Daniel no piensa así”. Querida Luce, ¿es qué no puedes pensar por ti misma? Ejemplos como estos hay un montón, de comentarios de otros personajes a los que Luce contesta de forma similar. Una de las cosas más importantes que tenemos los seres humanos, es la capacidad de cuestionar lo que nos cuentan, de comprobar por nosotros mismos si las cosas son realmente así o no. Y Luce deshecha ese derecho a la basura, no se cuestiona que quizá Daniel mienta o esté simplemente equivocado. Luce toma las palabras de Daniel como la única verdad.

         La relación de amistad que Luce desarrolla con Miles es muy amena, siempre desde la confianza y el respeto, se hablan sin trabas, se ríen juntos, hacen todo lo que Luce querría hacer con Daniel. Y ese es el problema, cada vez que Luce está con Miles piensa que le gustaría tener ese tipo de relación con Daniel. Me parece mal, primero que nada, por Miles, porque está allí con ella y no pinta nada; y me parece que si estás deseando que tu relación sea como la de alguien más o como la que tienes con alguien más, entonces no te gusta tu relación, y si no te gusta tu relación, ¿para qué estás en ella? “Era exactamente la relación divertida y burlona que a ella le hubiera gustado tener con Daniel. Si no fuera porque él se pasaba el rato rumiando, y porque no estaba allí”.

         Por último, cuando Luce presencia como Francesa y Steven (sus profesores) practican esgrima, ve que a Francesca él no la intimida, incluso Steven muchas veces está a merced de su espada; entones Luce piensa que a ella le gustaría poder hacerlo “Y eso la preocupaba, no porque quisiera dominar a Daniel, sino porque no quería estar siempre sometida”. No creo que sea necesario agregar nada a éstas líneas, Luce se siente sometida, siente que hace lo que Daniel quiere, siente que es él quien manda en la relación, cuando ninguno de los dos debería.

         Estos son algunos de los puntos en donde vi reflejada la toxicidad de la relación, y de Daniel y Luce. Las relaciones así no son sanas, para ninguna de las personas involucradas, incluso para otras personas.

         En conclusión, el libro no me gustó nada.

Valentine

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