domingo, 4 de noviembre de 2018

Discusión: diversidad


Discusión: Diversidad

         Hace poco me enteré de un movimiento que buscaba leer más autoras, es decir, promover la lectura de las obras de mujeres, ya que los hombres dominan este campo también. No es mi caso, creo, ya que leo más autoras, pero no porque me fije especialmente en eso. Hay muchísimas “minorías” que no son leídas porque siempre nos quedamos con lo más conocido y no nos esforzamos por encontrar autores o libros nuevos. Por supuesto, yo soy la primera. El grupo de lectura del que hablo se llama Hijas de Mary Wollstonecraft , y fue abierto por las booktubers María Antonieta y María Zanahoria, y la Blogger Eliana. Quiero entrar al club, pero siempre tengo otras cosas lecturas y me entero tarde de lo que hay para leer y los clubes de lectura no son lo mío, pero se los recomiendo mucho.

         También me parece que, además de los autores que leamos, los personajes de las historias deberían ser más variados, no solo su género, o su ascendencia racial, sino su carácter y forma de ser. Por lo general no sólo están estereotipados físicamente sino también mentalmente y sentimentalmente. Sin embargo, también me pasa algo particular. Pensando un poco en el tema racial, me di cuenta que en mis historias me faltaban algunos personajes asiáticos y también afrodescendientes. Me pregunté a mi misma: si mi historia transcurre en un lugar de América, más específicamente en Uruguay (mi país), ¿qué tan seguido veo a personas asiáticas? Y la respuesta es que bastante pocos, no sé si es que no salgo mucho (eso también puede ser), o que no me topo con ellos, o que no hay muchos asiáticos en Uruguay. Entonces, si no los veo diariamente en mis calles, sería tonto describir a treinta asiáticos en mi novela, pues estaría contando una mentira, a menos que se ambientara en Asia o tratara sobre algún tema particular, como una distopía. Pero, sí es cierto que estoy intentando que haya más diversidad en mis historias, agregando a algún personaje asiático o con ascendencia asiática, o muchos más personajes afrodescendientes. Sobre todo, agregando más personajes con diversidad sexual y de género, porque es un tema muy importante que hay que normalizar y no seguir haciendo historias donde eso es un tabú, sino simplemente mostrándolos como personajes normales, porque las personas gays, lesbianas, bisexuales, trans, asexuales, no-binaries, etc., son normales.

         También pienso que, porque una obra no tenga diversidad tampoco hay que atacar al autor, porque al fin y al cabo es su obra. Si ves que no tiene diversidad, no lo leas y no le des tu dinero. Pero dejemos de odiarnos.

         ¡Nos leemos!
Valentine

sábado, 13 de octubre de 2018

Sobre mí: Mi experiencia con la copa menstrual


Mi experiencia con la Copa Menstrual
Este tipo de entrada no tiene nada que ver con lo que suelo publicar, pero me parece muy importante seguir promocionando la Copa menstrual y tenía muchas ganas de compartir las ventajas y, quizá, las desventajas que tiene.
La Copa Menstrual es una copa de plástico quirúrgico, aunque hay de otros materiales, que retiene el flujo menstrual. La forma de usarla es bastante sencilla: antes o después (o los dos) de utilizarla tienes que hervirla para quitar los microbios/bacterias/etcétera por menos de tres minutos (no más); después te pones en una posición cómoda, la que prefieras, para introducirla en tu vagina con los dedos, a mí me resulta más sencillo sentada en el inodoro,; y te la sacas de la misma forma. Voy a dejar un vídeo explicando cómo ponerla y sacarla porque ni idea de cómo redactarlo para que se comprenda. Después de que termines de menstruar la guardas en una bolsita. Puede suceder de que en los pequeñitos orificios que tiene alrededor en la boca de la copa, quede algún tejido menstrual, tienes que sacarlo porque se pueden generar bacterias. La sangre y los tejidos quedan dentro de la copa y es tan fácil como tirar el contenido en el inodoro y enjuagarla con agua fría antes de volver a colocártela (no hace falta jabón en ningún momento, más bien le recomiendo que no lo hagan porque puede hacerle mal a la mucosa de tu vagina).
Hay varios tamaños, por lo general dos que se dividen según: hasta los veinticinco años y a partir de los veinticinco, si has tenido partos vaginales o no, o si eres virgen o no. Pero sé que hay marcas que tienen más de dos tamaños.

Link: Como colocarla y quitarla (Canal Femlatina)

La foto es de Mercado Libre Argentina

        
Le he encontrado pocas desventajas. Una de ellas es pasajera, ya que, al principio, cuesta acostumbrarse a introducirla y sacarla de la vagina. Al menos me pasó eso a mí, seguramente otras personas que ya utilizaron tampones les resulte más sencillo.
         Otra desventaja que podría tener es que es complicado cambiársela o colocártela si comienzas a menstruar fuera de tu casa. Esto es algo que me sucede porque para poder colocármela tengo que estar sentada, porque me es más sencillo, y yo no puedo sentarme en baños públicos y a veces ni siquiera en las casas de otras personas que conozco. Pero si tú puedes colocártela de puntillas, por ejemplo, entonces no tendrás problemas.

         El resto son todas ventajas.
         Es mucho más económica, al comprarla es más cara que comprar un paquete de compresas (o adherentes) pero es cierto que en unos meses ya habrás desquitado ese dinero. En Uruguay sale más o menos $1400. Además, dura alrededor de diez años, sólo es cuestión de considerar todas las compresas que deberás comprar en diez años para darte cuenta de que es mucho más económico comprar la copa.

Esta es la que yo tengo

        
Es más cómoda. A mí me sucedía que con las compresas me paspaba y siempre estaba alerta de que no vaya a correrse o tener que cambiármela para que no se desborde. Nunca he llegado a llenar la mitad de la copa ni siquiera, con lo que queda claro que la copa puede contener mucho más flujo. El mayor tiempo posible que puedes tener la copa es de 12 horas, yo la he tenido ese tiempo, sobre todo si estoy fuera de casa, y apenas la lleno. Es cierto que esto tiene que ver con la cantidad que menstrúes, pero con el uso te vas dando cuenta cada cuánto tienes que cambiarla.
         No hay olor. Yo odio el olor que tenía con las compresas, ese característico olor a pescado o bla bla que todo el mundo dice que tiene la menstruación. Bien, la menstruación no tiene olor a pescado, en todo caso olor a sangre, y eso me he dado cuenta con la copa, porque no tengo ningún tipo de olor.
         Conocés más tu cuerpo. No sólo me di cuenta de que menstrúo muchísimo menos de lo que pensaba, sino que tuve que saber cada cuanto cambiarme la copa y obviamente tocarme la vagina. Hay muchísima gente a la que no le gusta tocarse la vagina y la verdad no sé cómo hacen las personas que dicen que no es necesario tocársela para sacar o meter la copa porque con dos dedos ya puedes hacer de todo y ni tocas la sangre ni nada. Mentira. Para ponerte o sacarte la copa tiene que introducir al menos las puntas de los dedos, incluso puede ser que tengas que meter un dedo entero para saber si la copa se abrió y no quedó mal puesta. Así que sí o sí vas a tener que conocer tu vagina.
         Estoy en más consonancia con mi menstruación, y todo mi sistema reproductor/sexual. Nunca odié menstruar, pero no era algo que considerara importante y si no lo hacía, mejor. Ahora me encanta menstruar. No digo que esto sea una consecuencia de la copa, y recuerden que siempre esta es mi experiencia, pero sí, desde que decidí comprar la copa, me he puesto a escuchar y pensar sobre lo que mi cuerpo me dice. He investigado mucho más e incluso descargué algunas apps sobre el tema. Es todo un ritual el tema de la copa, y todo lo que conlleva menstruar y me encanta poder ver esto como algo bueno y como algo que me da poder y mucha energía.
         Uso menos papel higiénico. Esto puede resultar una estupidez, pero es algo que me cambió la vida. Cuando estaba menstruando no me gustaba ir al baño porque sabía que iba a limpiarme y tendría que usar un montón de papel para cortar el hilo del flujo o para limpiar todo el flujo a la vez que limpiaba el resto. No sé si se entendió. La cosa es que, aunque apenas orinara o lo que sea, tenía que usar un montón de papel para limpiarme (cosa que no hago si no estoy menstruando). Eso se acabó con la copa, porque como ella retiene todo el flujo, no hay flujo que limpiar y puedo ir al baño como un día normal.
         Contamina menos el medio ambiente. Aplicando lo mismo que con el dinero, ponte a pensar todas las compresas que tiras en diez años y la única copa que tirarás en esos diez años (a menos que se te rompa o quieras cambiarla antes). Las compresas, tampones y todas esas cosas tienen un montón de químicos que hacen re mal al medio ambiente y también a tu vagina, aunque te digan que no. La copa no tiene químicos.

         En fin. Espero a que se animen a usarla porque les va a cambiar la vida.
Valentine
        
        

jueves, 4 de octubre de 2018

Reseña: La silla de plata


Reseña:
“Las crónicas de Narnia: la silla de plata” de C. S. Lewis.
Datos:
Título original: “The Silver Chair”.
Año de publicación: 1953
Saga: Las crónicas de Narnia #6
Siguiente libro: “La última batalla”.
Libro anterior: La silla de plata
Puntuación en Goodreads: cinco estrellas.
Reseña número: #97.

Es el sexto libro en el orden cronológico de la saga, pero el quinto en publicarse.
Esta es mi relectura de Las crónicas de Narnia.

Reseña: Jill y Eustance se encuentran en la parte trasera del gimnasio de su escuela cuando son llevados a Narnia a través de la magia, apara cumplir una misión: encontrar y coronar al príncipe Rillian, el hijo de Caspian X, que ha desaparecido hace mucho tiempo. Para eso, deberán seguir cuatro señales bien claras que Aslan les provee y viajar por las Tierras salvajes del norte, evadir a los gigantes y adentrarse en el fondo de la tierra, siempre acompañados de un pesimista, pero simpático, Meneo de la Marisma.

Opinión.
Recordaba este libro como uno de los que más me había gustado, aunque no recordaba porqué. Sigo sin recordar porqué me gusta tanto, no tiene nada fuera de lo normal en la saga de Narnia. Pero me gusta mucho.

La trama es bastante sencilla, pero se ve sazonada por las señales e indicaciones que Aslan le da a Jill. Ya desde el inicio, la niña se da cuenta de que las cosas no están saliendo como deberían (o como Aslan lo planeaba) y sus indicaciones se disuelven en la nada una a una, porque los niños son bastante despistados y demoran en reconocer las señales una vez que las tienen enfrente. Sin embargo, es un libro muy entretenido porque, sí, es otro viaje dentro del mundo de Narnia (que sorpresa), pero estos libros siempre son entretenidos porque se nos presentan en parajes diferentes con protagonistas diferentes; lo que hace que no sea un simple viaje, sino un conocimiento del mundo y de los niños y el meneo de la marisma. Lo más importante de este libro es que nunca hay un momento de calma, o si lo hay es mínimo, siempre está sucediendo algo y siempre están en peligro. Lo único que no me convenció es el final de la villana, fue muy apresurado y simple para todo lo que fue el libro y para la gran batalla que pudo otorgarnos; sin embargo, entiendo que quizá este no es, en sí, el fin del texto y sí encontrar a Rilian, la amistad de Charcosombrío, Eustance y Jill y conocer nuevos lugares.

Sobre la forma de escribir de Lewis, me voy a repetir diciendo que me encanta. Es una escritura muy fresca, muy llevadera y muy personal, porque el narrador constantemente nos hace ver que es alguien (aunque no sepamos quien) y no una simple voz contando los hechos. Además, las cosas bellas las hace bellas y no se demora en banalidades.

Me gusta mucho el tema de la amistad en este libro. En toda la saga hay amistad y nuevos personajes que se unen a nuestro plantel. Pero en este caso, partimos de dos personas que no se llevan bien (no es que se lleven mal, pero no bien), que discuten e, incluso, se llaman por sus apellidos y no por sus nombres de pila. Hablo, claramente, de Eustance y Jill. Sin embargo, a medida que el libro avanza y que conocen y se acercan (anímicamente) a Charcosombrío, Eustance y Jill acortan las distancias y se vuelven más narnianos y amigos, compañeros de aventuras.

También me parece genial la intercomunicación entre libros. No hablo de los Pevensi porque eso ya es algo obvio, sino cuando mencionan a Corin o Cor, príncipes de Archerland de hace mucho tiempo que aparecieron en El caballo y el muchacho, aunque cuando se publicaron los libros, ese le sigue a La silla de plata.

Los lugares inhóspitos suelen ser mis favoritos en las historias, y este lo era. Lo pasé muy bien viajando junto al trío por la marisma y las llanuras con vientos insoportables, incluso bajo tierra, aunque admito que sentía cierto ahogo al saber que estaban todo el tiempo con vista a una capa de piedra o tierra en lugar de cielo (y de que no les era fácil volver). Como a Rilian, me hubiese gustado descender al país de las profundidades, pero Lewis no lo quiso así.

Jill me pareció una chica fenomenal, es muy centrada y sabe lo que vale, no deja que nadie la haga sentir menos y nunca se siente mal porque los demás sepan luchar y ella no mucho, porque sabe que vale de otras formas. Es cierto que a veces se le olvidan las indicaciones de Aslan y que esto es, en parte, su culpa, pero no olvida que tiene un objetivo y que debe cumplirlo. Me gusta que sea sumamente comprensiva y que sea tan práctica, que sepa liderar al resto (porque al final y al cabo es lo que hace). Es cierto que al principio está temerosa de Aslan y escéptica en cuanto a Narnia, pero luego eso cambia. Creo que es al único humano de nuestro mundo que se encuentra tan escéptica, porque incluso Edmund aceptó enseguida a Narnia. Y está muy bueno, porque no puede ser que todos lo creyeran tan a la primera; es cierto que Eustance era re pesado pero entendía que lo que sucedía era real, en cambio, Jill pensaba que todo era una especie de sueño al principio.

Me encanta ver lo mucho que ha cambiado Eustance. Aunque en el libro anterior era tremendo pesado, en La silla de plata es un amor, es muy dulce con todos los narnianos e incluso con Jill, intentando ayudarla desde las primeras líneas y no fanfarronear por estar antes en Narnia que ella (el viejo Eustance lo hubiera hecho). También a él le queda claro que las órdenes de Aslan son ley; a pesar de no saberse bien las indicaciones, no duda en seguir a Jill a ninguna parte. Como Ed, Eustance es un personaje que comienza siendo “malo” pero que, una vez que cambia (aunque algunos aspectos de su vieja personalidad no lo hacen) me roba el corazón.

Charchosombrío es un personaje que me hizo destornillarme de la risa por todo su pesimismo. Siempre está esperando lo peor de todo, a niveles extremos. Siempre se tira a sí mismo abajo y a todo el resto, pero resulta graciosísimo esperar a ver con qué cosa te saldrá en las diferentes ocasiones. También es el referente adulto de los otros dos y se nota en muchas ocasiones, aunque en otras parece también un niño asustado (más que nada por su pesimismo). A su vez, en un narniano muy noble y muy leal a Aslan y Caspian X (que es la razón por la que se unió al viaje).

Aslan luce cansado en los últimos libros. Su cansancio ha ido creciendo y creciendo a medida que avanza la saga. Me gustó ver ese Aslan severo con Jill al principio, mostrándose ante ella, aunque esta tenga miedo, y viendo por le bien de Narnia otra vez. Aslan me encanta y su mezcla de severidad y dulzura me parecen muy apropiadas, como un padre (o madre) deberían ser.

Rilian enamora. Y fin. Es un derroche de encanto, de un encanto que no había tenido ninguno otro. Y sí, quizá tenga que ver con que es hijo de una estrella. Pero quizá no. Y se nota la madera de rey que tiene y lo bien que gobernará Narnia, además, es muy devoto a sus padres y a Aslan, y muy tierno y justo con todas las criaturas narnianas, lo que lo hace ideal para gobernar una tierra así. Rilian es lo que le faltaba a Narnia: un príncipe encantador (además de las cualidades que otros reyes tenían).

El libro me gusta mucho y también explica muchas dudas que me quedaban de otros libros.

Valentine.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Reseña: La travesía del Viajero del Alba


Reseña:
“Las crónicas de Narnia: la travesía del Viajero del Alba” de C. S. Lewis.
Datos:
Título original: “The Voyage of the Dawn Treader”.
Año de publicación: 1951
Saga: Las crónicas de Narnia #5
Siguiente libro: La silla de plata
Libro anterior: El príncipe Caspian
Puntuación en Goodreads: cinco estrellas.
Reseña número: #96.

         Es el quinto libro en el orden cronológico de la saga, pero el cuarto en publicarse.
         Esta es mi relectura de Las crónicas de Narnia. Las imágenes las escaneé yo.

Reseña: Tras un nuevo año lejos de Narnia, Lucy y Edmund vuelven a ella por medio de un cuadro olvidado en la casa de su tía Alberta, pero con ellos llevan a su insufrible y nada imaginativo primo Eustance. Caspian X los espera a bordo del Viajero del Alba, al igual que Reepicheep y muchos otros narnianos, que se embarcaron para encontrar a los siete lores que Miraz envió al mar para que desaparecieran y no interfirieran en sus planes. Sin embargo, muchas paradas deberán hacer y muchas aventuras correrán en el camino que los llevará directo al Fin del Mundo y, quizá, al país de Aslan.

Opinión.
         La primera vez que leí La travesía del Viajero del Alba me encantó. Ahora no fue diferente, pero sí es cierto que tenía tantas ganas de llegar al final, porque es la parte más emocionante, que quería que el resto pase un poco más deprisa. Conclusión: me boicotee la propia lectura. Me encanta igual, pero pensé que me iba a encantar mucho más.

         La trama del libro pasa sin que uno se dé cuenta. Desde los primeros capítulos Capian nos dice que quiere buscar los lores. Muchas veces nos detenemos en el camino a lo desconocido y el Fin del Mundo, y podríamos pensar que eso sólo está retrasando la verdadera misión, pero no es así. A medida que avanzamos, nos vamos encontrando con muchos personajes y muchas historias que llevan adelante a la trama y, cuando queremos acordar, ya tenemos la información que necesitamos y lo único que nos queda es seguir embarcados hasta el final. La trama no pierde su hilo central a pesar de todas las veces que los narnianos se detienen.

         En cada libro de Narnia vamos ampliando el mundo. En El sobrino del mago, conocemos el origen de Narnia; en El león, la bruja y el ropero, conocemos a una Narnia más desarrollada y presa de un invierno eterno; en El caballo y el muchacho, nos ubicamos en Carlomen y Archenland; en El Prince Caspian, volvemos a Narnia, pero es una Narnia avanzada un milenio que es muy diferente a las Narnias anteriores; y en este libro, conocemos las famosas Islas Solitarias y muchas islas más que ni siquiera estaban en el mapa. A modo de adelanto, diré que, en La silla de plata, conocemos las Tierras salvajes del Norte, el país de los gigantes, y el Mundo Inferior, así como los pantanos y marismas. El mundo de C. S. Lewis se va ampliando y ampliando. Poniendo atención al orden de lectura y al orden de publicación, me di cuenta de que Lewis muchísimas veces nombra los nuevos países o lugares en libros anteriores (en orden de publicación más que en orden cronológico) a los libros donde, en efecto, se ubican las historias; por ejemplo, ya en La silla de plata o La travesía del Viajero del Alba se habla de Corin y Cor de El caballo y el muchacho; a pesar de que en orden cronológico este libro esta primero que los dos nombrados, en orden de publicación está después. Es un dato interesante saber que Lewis ya tenía todo planeado con antelación.

         Como siempre, el estilo y la escritura de Lewis me fascinan. El narrador está inmerso en la historia y ¡cuanta fue mi alegría! cuando leí:

“ – Nos partió el corazón.
- ¿Por qué? – pregunté yo - ¿Tan triste era?
- ¡¡Triste!! No – intervino Lucy”.

Ese yo es el del narrador. Nunca se nos rebela quién es, pero sabemos que es un inglés, porque él mismo lo dice, y da opiniones sobre cosas de niños como “en mi época en la escuela hacíamos tal cosa” o “al menos cuando yo era niño se decía de esta forma” y me encanta.

         Lucy, en este libro, es, como siempre, radiante y maravillosa. Sin embargo, sí pude notar cierta madurez con respecto al primer libro en el que aparece, El león, la bruja y el ropero, porque, en nuestro mundo, han pasado dos años y Lucy ha aprendido mucho sobre Narnia en ese tiempo. En especial, me gustaría comentar que toda la trama que envuelve a Lucy en la película me gusta más que en el libro; en este último, hay un hechizo que te hace ver bonita y Lucy se ve a ella misma, pero “más bonita” y piensa que ahora Susan no será la más guapa de la familia. Bien, está bien, pero no va más allá de eso. Sin embargo, en la película Lucy está entrando en la edad de las inseguridades y al verse “más bonita” en realidad ve a Susan, porque, en el fondo, considera que su hermana es más bonita que ella y querría ser cómo Susan. Me gusta más porque le da otra profundidad al personaje y a la relación con su hermana, que el libro descarta porque, en realidad, se centra más en las aventuras.

         Edmund es siempre el sarcástico, pero, al mismo tiempo, soñador Edmund que me llena el alma. Me encanta ver al personaje crecer y crecer desde aquel niño que odiaba a todo el mundo, al rey justo y comprensivo, pero sin olvidar nunca su humor mordaz. Con Ed pasa algo parecido que con Lucy; en el libro, discute con Caspian porque, ahora que no está Peter, sigue habiendo alguien “por encima” de Edmund, lo que conllevaría cierta envidia a la posición de Peter así como Lucy siente cierta envidia hacia la belleza de Susan; en el libro esa discusión se abandona rápido y no se vuelve a mencionar, pero en la película tiene mucho más peso y no es fruto de un hechizo simplemente, sino una verdad que Edmund siente. Me gusta que estas inseguridades y dilemas estén porque, como dije, aporta profundidad y no sólo una aventura con los mismos personajes de siempre. Nunca se dicen las edades exactas de los niños, pero suponemos (principalmente por las películas) que, tanto Ed como Lucy, están entrando en la adolescencia, y es normal que dudas así surjan; no creo que sea malo que ellos sientan estas cosas porque, como dije, es normal y porque ninguno de los dos dejaría de querer y apoyar a sus hermanos por eso y porque, en la película, logran superarlo.

         Caspian toma un papel mucho más protagónico que en El príncipe Caspian, del cual me quejé que quedara en un costado mientras los demás se lucían. Es un verdadero líder, que se preocupa de reinar de forma justa y que, a pesar del cariño por su tripulación, no duda en alzar la voz para poner orden. Es un gran ejemplo lo ocurrido con el mercado de esclavos en Las islas solitarias. El dilema que hay en torno al Fin del Mundo, con él queriendo ir y el resto diciéndole que no puede porque tiene una obligación para con Narnia y sus habitantes, me parece muy acertado y me gusta, porque demuestran a un Caspian más humano, que se debate entre el querer y el deber, lo que forma a un personaje más redondo.

     Eustance es insoportable al inicio, por supuesto, pero, después de su pequeña aventura, comienza a comprender lo ciego y tonto que estaba siendo, y lo mucho que se había perdido. Es un personaje que termina gustando mucho y con el cual me encariñé; al parecer me gustan los personajes que comienzan siendo “malos” y que se redimen después (me refiero a Edmund, claro). Volviendo con el tema de la película, me gustaría que, como en esta, la aventura de Eustance dure más, en el libro es unas pocas páginas y en la película la mayoría de la aventura, lo que aporta más.
  

         Reepicheep es muy admirable en ocasiones y muy insoportables en otras, y hasta sus compañeros se lo dicen. Lo bueno es que, gracias a él, logramos tener varias aventuras nuevas y muchos diálogos sobre el honor y cosas de caballeros narnianos. Me gusta que se mantenga fiel a sí mismo y que, a pesar de que los demás no puedan llegar al Fin del Mundo, o a donde sea, Reepicheep continúe adelante porque es su sueño.

         La tripulación del Viajero del Alba es extraña. Lo digo porque, la mayor parte del libro, se nos habla de una tripulación valiente, comprensible, muy honrada, entre otras cosas. Es decir, una tripulación ideal para la misión. Sin embargo, cuando las cosas se caldean y el Fin del Mundo se acerca, se nos rebela que hay muchos miedosos, poco honrados hombres que se burlan del resto y el lector ya no sabe cómo son en realidad.

         En fin, el libro me gusta mucho y sus personajes me fascinan, sobre todo porque ya estoy familiarizado con ellos y es lindo volverlos a ver.
Valentine.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Reseña: El príncipe Caspian


Reseña:
“Las crónicas de Narnia: el príncipe Caspian” de C. S. Lewis.
Datos:
Título original: “Prince Caspian”.
Año de publicación: 1951
Saga: Las crónicas de Narnia #4
Libro anterior: El caballo y el muchacho
Puntuación en Goodreads: cinco estrellas.
Reseña número: #95.

         Es el cuarto libro en el orden cronológico de la saga, pero el tercero en publicarse.
         Esta es mi relectura de Las crónicas de Narnia. Las imágenes las escaneé yo.

Reseña: Después de un año, los hermanos Pevensie son llamados a Narnia para ayudar al príncipe heredero, Caspian X, a tomar su lugar como rey. Pero el tiempo en Narnia es mucho mayor que un año, y los reyes, al igual que las criaturas mágicas y el propio Aslan, han pasado a ser leyenda y ni siquiera muchos narnianos creen que sean reales, a pesar de que pueden ser la única ayuda contra las tropas del rey usurpador, Miraz.

Opinión.
         La primera vez que leí el libro lo odié, porque se me hizo eterno, a pesar de que es muy corto, y, como yo tenía en la cabeza muy fresca la película (y en ese momento era mi película favorita de las tres), que todo sea bastante diferente no me hacía muy feliz. Esta vez no me disgustó y lo leí en mucho menos tiempo que en ese momento, pero sí es verdad que la mayor parte del tiempo es un libro aburrido. Por otro lado, ahora sé que para disfrutar del libro no debo tener la película en mente.

          Estaba estudiando para una materia que se llama Literatura Medieval y de la Modernidad Temprana y encontré un pasaje en uno de esos libros que hablaba sobre un tío usurpador de Verona (muy parecido al nombre Beruna de Narnia) contra el cual el verdadero rey, es decir, su sobrino, debía luchar para recuperar su reino con ayuda de los hijos de un rey amigo. Es cuando me di cuenta de que Lewis realmente está influenciado por el cantar de gesta, la épica armenia, entre otras cosas. 

        Me pareció aburrido porque, a pesar de que al principio empieza con una gran incógnita, al volver los cuatro Pevensie y encontrar una Narnia completamente diferente, y, aunque a continuación se cuenta una historia bastante interesante de cómo Caspian huye de Miraz y se une a los narnianos, gran parte del libro es el viaje que hacen los cuatro hermanos y el enano para llegar hasta Caspian. Un viaje bastante aburrido en el que no pasa mucho. Yo hubiese centrado todo el libro en Caspian y sus intentos de lucha contra Miraz, mientras los Pevensie intentaban llegar, pero no es lo que sucede y la figura de Caspian queda relegada (a pesar de que el título del libro sea su nombre). El final tampoco es muy bueno, porque, a pesar de que esperamos un gran encuentro entre Caspian y los Pevensie, este no se da (en la película es más épico). En general, si uno tiene en cuenta la película, sobre todo las batallas, es muchísimo más épico.

         El mundo de Narnia es completamente diferente y me da lástima que todo su esplendor haya quedado relegado, porque era un mundo muy bonito. Ahora hay nuevas construcciones humanas y mucho bosque, así como lugares salvajes. Pero, sobre todo, me da lástima que muchísimas criaturas parlantes ya no lo sean, y que el número de narnianos se haya reducido considerablemente, primero por la conquista de Caspian I y a lo largo de los mandatos de los Caspians y, por otro lado, por esta guerra contra Miraz.

        Sobre la escritura: me sigue encantando, pero creo que esta vez Lewis se centró en muchas cosas que no valían la pena en lugar de darle prioridad a otras más interesantes, que es lo que siempre destaqué de su escritura y su estilo: que te narraba lo interesante y no se andaba con detalles vacíos.

         Lucy se encuentra con muchas pruebas en el camino, principalmente porque debe convencer a todo el grupo que la acompaña, de que Aslan está con ellos. Por supuesto, no es una tarea sencilla y eso lleva a la niña a una constante amargura porque no sabe qué hacer o porque se encuentra con que, una vez más, nadie la escucha, precisamente porque es la menor. Sin embargo, creo que Lucy se ha hecho mucho más sabia y valiente, y que es una voz importante para los lectores, pero también para los personajes.

         Peter realmente se luce en este libro. En El león, la bruja y el ropero, lo vemos tomar el mando porque es el mayor, pero ahora lo vemos ser realmente el Monarca Supremo, dando órdenes y comportándose como tal, siendo siempre bondadoso, gentil y responsable. Sin duda, es un gran espectáculo y te das cuenta de que está hecho para ser el gran rey. Además, trata a todos con cariño, principalmente a sus hermanos, y siempre tiene en cuenta sus opiniones y consejos, lo que lo hace aún más especial.

         Edmund es un personaje que me encanta. Al principio lo vimos ser un traidor, un egoísta y un mentiroso, en El caballo y el muchacho, vemos como toma las riendas de las situaciones, guiando a todos aquellos que están bajo su mando y ofreciendo ayuda a quien la necesite, siempre desde un lugar justo. Y en este libro, lo vemos siendo todo esto último, pero, además, es muy gracioso, soltando siempre comentarios sarcásticos o en plan “vaya, si no nos decías, no nos hubiésemos dado cuenta”; mientras todos sus hermanos son muy dulces con el resto (a veces demasiado), Ed no tiene miedo a alzar la ceja para mirar a alguno que se está pasando de listo o que lo único que dice son bobadas. Creo que es un gran acierto llevar al personaje por allí y les da muchísima frescura a los diálogos. Además, es extremadamente dulce cuando apoya a Lucy en momentos en que los demás no y creyendo en Aslan aún cuando no puede verlo o escucharlo, mientras que el resto se niega a siquiera tenerlo en cuenta.

         Susan es demasiado insoportable en este libro y yo estoy contenta de no verla más. Incluso otros personajes ven como se están comportando. Discute todo el tiempo con todos, pone en duda la palabra de Lucy por simple comodidad y está todo el libro refunfuñando y quejándose por las situaciones en la que se encuentran. En El príncipe Caspian la vi ser más una niña mimada que una reina.

        A Aslan se lo ve muy triste en este libro, supongo que es, principalmente, porque ya nadie cree en él, excepto Lucy, puesto que muy pocos narnianos creen que alguna vez existió o que, en caso de hacerlo, vaya a ayudarlos. Por supuesto, sin ser por eso, es el mismo Aslan de siempre: pidiendo saltos de fe y ayudando, guiando y brindando lecciones a quien lo necesite. 

         Caspian queda completamente relegado en el libro. Aun poniéndole atención a su personaje, no siento que lo conozca o lo pueda describir bien, porque no vi nada en concreto. Sí, es bastante amable y no ha perdido nunca la fe en las viejas historias sobre reyes y leones, y todas las criaturas que habitaban Narnia, y sí, es bastante justo queriendo restaurar las tierras a aquellos a quienes les pertenecen, luchando no sólo por su trono, sino por los narnianos y su libertad. Puedo decir todo eso de Caspian, pero no mucho más y me parece una lástima.

         Trumpkin, Nikabrik, Buscatrufas, Reepicheep son personajes nuevos y que tienen bastante peso en algunos momentos de la historia, sin embargo, como Caspian, siento que quedan relegados, principalmente los últimos tres. Por suerte, a Reepicheep lo volveremos a ver.

         En fin, no es un libro que me guste por una parte pero que sí me gusta por otra. Es decir, no me gusta que no se centre en Caspian y desarrolle a otros personajes, pero sí me gusta que desarrolle más a los que conocíamos.

Valentine

martes, 4 de septiembre de 2018

Reseña: El caballo y el muchacho


Reseña:
“Las crónicas de Narnia: el caballo y el muchacho” de C. S. Lewis.

Datos:
Título original: “The horse and his boy”.
Año de publicación: 1954
Saga: Las crónicas de Narnia #3
Siguiente libro: El caballo y el muchacho
Puntuación en Goodreads: cuatro estrellas y media.
Reseña número: #94.

         Es el tercer libro en el orden cronológico de la saga, pero el quinto en publicarse.
         Esta es mi relectura de Las crónicas de Narnia. Las imágenes las escaneé yo.

Reseña: Shasta siempre ha vivido con un viejo pescador que lo rescató del río, más cuando se entera que este lo venderá a un tarkaan de Carlomen, huye con el caballo de este, Bree, quien desea volver a Narnia, pues ahí pertenece. En el camino se encuentran con Aravis, una chica que huye de un matrimonio no deseado, y a Hwin, una yegua también perteneciente de Narnia. Los cuatro emprenden un largo viaje a través de la capital de Carlomen, el desierto y las montañas de Archenland, pues deben avisar que los carlomenos piensan hacerse con ambos países.

Opinión.
         La primera vez que leí el libro, me aburrió bastante, ya que toda escena en desiertos me aburre hasta la muerte, pero también me resultó muy curioso, debido a que es bastante diferente al resto de los libros de Narnia. Esta vez me gustó mucho más, las escenas en los desiertos no se me hicieron tan largas y las demás las disfruté un montón. Es cierto que los personajes y la historia no son de mis favoritas, pero sí es un libro muy entretenido y que, sobre todo, le aporta mucha diversidad a Las Crónicas.

Sobre la trama, al principio parece sencilla: el viaje de un niño y un caballo hasta Narnia; pero, a medida que la historia avanza, se agregan más y más cosas a la misma y al propio viaje, por lo que se hace cada vez más interesante. Creo que es algo ideal para hacer en una historia de viajes, porque de otra forma se vuelve aburrida. Es como una escalera, pero no por esto se pierde el objetivo principal de los protagonistas: llegar a Narnia. Todos los cabos que se abren en la historia, al final se cierran con total naturalidad y conllevan relaciones.

Sobre la escritura no diré mucho más de lo que ya he dicho hasta ahora (en las otras reseñas de la saga): me encanta, es muy expresiva y no se pierde en detalles inútiles, sino que explica lo suficiente para que entendamos las cosas y no nos aburramos. 

Hay un gran cambio en el escenario, ya no nos encontramos en Narnia. Nos encontramos en una tierra completamente nueva: Carlomen. Pienso que los países árabes es lo más parecido a Carlomen, o al menos a mí me hace acordar a ellos. Es un lugar muy caluroso, con poca vegetación y con unas costumbres completamente diferentes a las de Narnia: por ejemplo, aquí las mujeres se casan jóvenes y con hombres viejos, la comida y la forma de vestir, incluso las armas son diferentes. Lo que no me gustó es el tono con el cual se habla de Carlomen, se hace como si ellos fueran los malos y los narnianos (o los de Archenland) los buenos; como si los narnianos fueran civilizados y ellos no; a medida que leía se me expresaba cierto aire de superioridad (de los narnianos hacia los de Carlomen), porque unos tienen la piel clara y los otros no, porque la comida es más rica, la gente no es ruin y ambiciosa (esto lo dicen los personajes y el propio narrador, entre otras cosas); y no me gustó. Hubiese preferido que se tomara a las dos naciones como diferentes y no se hicieran juicios de valor (bastante racistas) hacia una de ellas. También daba la casualidad de que todos los personajes malos eran de Carlomen, todos eran o ambiciosos, o ruines, o asesinos o simplemente insoportables, y todos los nobles, justos y valientes eran de Narnia o Archenland. Leyendo un poco sobre Las crónicas en Wikipedia (ejem) descubrí que, de hecho, sí hay controversias con respecto a Carlomen, por ser presentado de forma despectiva y llamar a su dios, Tash, un falso dios, y, teniendo en cuenta de que Lewis era sumamente cristiano… bueno.


También me parece ya un cliché que se hagan estos escenarios al construir mundos fantásticos. Es cierto que Lewis debió ser de los primeros en hacerlo. Me refiero a construir un mundo y agregarle una zona desértica, con tales y otras costumbres que, vaya, se nota que se basan en pueblos orientales de la propia Tierra. También lo he visto en otras historias como El castillo en el cielo de Diana Wynne Jones o, hace poco, en Torre del Amanecer de Sarah J. Maas. Esos son los primeros que se me vienen a la cabeza, pero seguro hay muchos más que me paso por alto. Lo que quiero decir con todo esto es que ya me aburre leer una historia de un mundo fantástico y que tenga que tener una región como Carlomen, ¿no pueden inventarse otro tipo de lugares?

Voy a dividir mi opinión sobre los personajes en dos: por un lado, los nuevos o principales y, por otro lado, aquellos que no son principales pero que sí son conocidos y que me gustan.

Shasta es un chico muy gentil y muy amable, es cierto que pelea un poco con Aravis, pero entiendo que ella lo molesta todo el rato. Incluso aunque no es problema suyo lo que le ocurre a los narnianos o a los habitantes de Archenland, nunca duda que su deber es avisarles del peligro. Creo que eso dice bastante sobre él. Y, aunque al principio es bastante inútil y temeroso, hacia el final lo vemos superarse, crecer y hacer cosas increíbles. Particularmente no me llegó al corazón y puesto que después ni lo vemos, no le agarré cariño, pero, objetivamente, me parece un buen personaje.

Bree es bastante pesado, orgulloso y presumido. Y es algo que él debe aprender durante todo el viaje, ya que todos deben aprender algo a lo largo del viaje. En ocasiones me daba lastima que tratara tan mal a Shasta, aunque al mismo tiempo se notaba que le importaba y se preocupaba por él. Sin embargo, uno al leer el título El caballo y el muchacho o, en inglés, The horse and his boy, intuye que comenzará una relación bastante fuerte, que se harán muy unidos y decepciona bastante cuando no pasa, ya que, como dije, Bree todo el tiempo está quejándose sobre Shasta, por lo que no vi en sí la gran conexión que esperé.

Aravis es muy insoportable, más que nada si está cerca de Shasta, porque todo el rato lo hace sentir inferior, burdo, tonto, inútil, mientras que ella se presenta como todo lo contrario. En los únicos momentos en que la soporté fue en aquellos en la que estaba sola, porque sí, es bastante valiente, aunque también bastante egoísta, ya que en lo único que piensa es en lograr escapar para no casarse (sin pensar en las consecuencias que eso tendrá en otros). De todas formas, me gusta que exista el personaje porque así no son todos los buenos tan buenos. Pero, como es obvio, me llega muchísimo menos al corazón que Shasta.

Aslan es muy comprensivo en este libro y creo que ha sido, hasta ahora, en el libro en que me ha gustado más. Vemos un lado mucho más cariñoso, principalmente con Shasta, y preocupado por guiar a aquellos que lo necesitan. Es cierto que esto lo hace en todos los libros, pero a veces me resulta que es un poco severo y que realiza sus guías sin ganas, en cambio, en El caballo y el muchacho, se nota que le gusta ayudar al resto y guiarlos en sus caminos.

Quiero hablar de Edmund porque, como dije en la reseña de El león, la bruja y el ropero, Ed es de mis personajes favoritos (después de Lucy) y le tengo mucho cariño. En este libro se nota lo mucho que ha evolucionado y el hombre bondadoso, valiente y justo en el que se ha convertido. Me tenía contenta siempre que hablaba y también me tiene súper enamorada. Me gusta que lo podamos ver como a un hombre, porque siempre es, en los demás libros, un niño (por más que se comporte como un adulto, puesto que en Narnia ya lo ha sido).

Susan comienza a mostrar sus aires más tontos, alejándose de aquella niña que pudo haberle importado Narnia en algún momento. Se muestra muy superficial, incluso sin querer ir a la batalla más importante del libro, aunque pudo haber ayudado a muchos. Desde ya se ven los indicios de cómo acabará y por eso mismo, por supuesto, no la soporto. Ahora que sé cómo termina, es que me doy cuenta de estos comportamientos, ya que la primera vez no lo había notado.

Lucy es simplemente asombrosa. Incluso los narnianos se lo dicen a Shasta, ella lucha como o tanto más que todos ellos, siempre al frente y nunca acobardándose por nada. Y Lucy es tan amable y cálida, que es imposible no amarla. Me súper encanta el personaje y siempre es una alegría tenerla en escena.

En fin, el libro me gustó y es muy entretenido, sin ser por los pequeños detalles, como que los personajes no me agradan tanto y el racismo hacia Carlomen.

Valentine.